Sandwich para niños, la importancia de la presentación

Los sandwich para niños son una forma estupenda de conseguir hacer una cena fácil y divertida, y pueden ser muy nutritivos dependiendo del relleno que le pongamos…

Existen innumerables recetas para sandwich, desde el tradicional “bikini” de jamón y queso, hasta algunos más elaborados y no menos deliciosos, como la receta de sandwich a los 3 quesos con tomate que os trajimos hace poco… Sin duda las posibilidades son infinitas.

Pero hoy no os vamos a hablar de ingredientes, sino de la presentación, que en el caso de los niños juega un papel fundamental. Con algo de imaginación se pueden crear sandwich de lo más espectaculares, como los que ya os mostramos de Funky Lunch, o algunos que, de una forma fácil y rápida, se pueden convertir en un cuento mientras los niños cenan.

Monte Cristo, un sandwich que os gustará…

Sandwich Monte Cristo
El sándwich de Monte Cristo aparece en la cocina norteamericana como un derivado del croque-monsieur de la cocina francesa.

 

Su preparación es un poco más elaborada que la de otros sandwich, pero tampoco resulta complicado. Nuevamente se sirve con jarabe de arce, del que ya os hemos hablado en la receta de las verduras asadas.

Sushi para niños, una cena fácil y muy divertida

Si vuestra necesidad son las cenas fáciles y rápidas, porque estáis faltos de tiempo, seguro que la comida japonesa que os traemos hoy se va a convertir en una de las favoritas de vuestra casa. A vosotros os gustará por la rapidez de preparación y porque la podéis dejar preparada con antelación, y a vuestros hijos ¡porque es divertida y deliciosa!…

Aunque normalmente se asocia el sushi con el pescado y el marisco, también puede llevar verduras o huevo o incluso cualquier otro acompañante. Además, los productos frescos tradicionales que acompañan al arroz no tienen que ir siempre crudos. Se incluyen también preparaciones hervidas, fritas o marinadas. Es decir que el nombre “sushi” refiere a la preparación del arroz y que el acompañamiento, si bien es relevante en el sabor, no hace al plato en sí.

Hoy os traemos un divertido plato de sushi para niños de La Fuji Mama, que además puede convertirse en una cena rápida y nutritiva. Lo podéis dejar preparado el día anterior. Veréis la cara de vuestros hijos cuando vean este gracioso gusanito hecho de arroz. ¡Se aficionarán a la comida japonesa!…

Salmón en pasta filo, una cena rápida y fácil

El pescado suele ser uno de los caballos de batalla en la alimentación infantil. Hay pocos niños que aprecien su sabor. Tal como os comentábamos en otro artículo, las claves para que los niños coman pescado son básicamente elegir las piezas sin espinas y de sabor más suave (halibut, lenguado, merluza, atún…), y mezclarlas con alimentos que sean del agrado del niño: macarrones con atún, pizza con bacalao desmenuzado, albóndigas de pescado

En esta ocasión os traemos una receta que gustará a niños y a mayores, salmón envuelto en pasta filo. Una receta que os sorprenderá por su sabor y por lo fácil que resulta prepararla. De hecho la podéis dejar preparada el día anterior y mientras preparáis los baños de los niños, hornearla. ¡No dejéis de probarla porque repetiréis seguro!…

Croquetas de pollo, una cena perfecta para niños

croquetas de pollo

Las croquetas de pollo son perfectas para aprovechar los restos de una comida. Y quizás sea una de las recetas más agradecidas por los niños, ya que las croquetas tienen la ventaja tanto de su textura como de su sabor, que permite múltiples variaciones.

Las croquetas de pollo son quizás de las más populares, ya que nos permiten aprovechar los restos de una comida de pollo asado, por ejemplo, y de esta forma ahorrar en la cesta de la compra, ya que sus ingredientes son básicos.

Además tienen la ventaja de que los niños más pequeños las pueden coger con las manos y, gracias a su textura cremosa con pequeños tropezones, aprenderán a masticar sin esfuerzo.

Otra de sus ventajas es que las puedes preparar un día que tengas tiempo y luego congelarlas. En el momento de ir a consumirlas, sólo tendrás que sacarlas y freírlas en aceite caliente directamente congeladas. El secreto para que las croquetas no se abran al freírlas es que el aceite este muy caliente, no freír demasiadas a la vez y darles la vuelta a menudo.