Aquí tenéis una receta sana (ya que combina verduras y legumbres), y divertida, porque podéis jugar a cocinar con los niños. De cualquier manera, estas minitartas les gustarán seguro.
Preparadas con obleas para empanadillas, las podéis rellenar de cualquier cosa, y para los niños será divertido ir dándoles forma y rellenarlas de ingredientes variados.
La cocina con los niños necesita cierta preparación. Darle un aire de magia al momento, hacer que se laven las manos antes, ponerles sus delantales y gorros, ir enseñándoles y explicándoles cada tipo de alimento… y sobre todo, ¡disfrutad del momento y divertios!.
Si queréis que vuestros hijos se apasionen con la comida dejarles participar en la elaboración siempre que podáis.
Muchas madres tienen problemas con la fruta, pero hay formas deliciosas y divertidas de conseguir que nuestro hijo la coma…
Pela diferentes frutas y juega con tu hijo a dibujar caras con ellas: los ojos pueden ser rodajas de naranja o de plátano y los puedes “pintar” con una gotita de mermelada. El pelo puede ser una rodaja de melón, la boca un gajito de manzana… Crea diferentes caras con las frutas de temporada y verás cómo tus hijos ¡se las comen encantados!