
Seguro que alguna vez habéis oÃdo lo de los trastornos de conducta como la hiperactividad en los niños, relacionándola con la alimentación infantil. Y es que hace años se publicó un estudio que vinculaba el consumo de ciertos colorantes alimentarios con determinados trastornos de la conducta en niños. Y otra vez se habla del mismo tema. ¿Nos tenemos que preocupar? Yo pienso que tenemos que hacer lo que os recomendamos continuamente: preparar comida casera y nutritiva a nuestros hijos…
Todo el que tiene niños sabe que cuando se trata de comer, habitualmente hay discusiones con el menú… Y no es sorprendente que se nos venga el alma a los pies cuando tuercen la nariz en cuanto ven algo verde o cuando sólo permiten que se acerquen a sus labios los clásicos macarrones con tomate y queso rallado.
Pero podéis estar seguros que no estáis solos en vuestras lamentaciones. En realidad el 90% de los niños pasa al menos una larga etapa de “mal comedor”.
En su primer año, los bebés crecen más rápidamente que en cualquier otro momento en su vida, asà que es relativamente fácil conseguir que coman alimentos nuevos. Pero el segundo año los niños se convierten en seres que empiezan a razonar y a darse cuenta de que negarse a comer es una gran manera de llamar la atención.
La buena noticia es que casi todos los niños que previamente han sido “buenos comedores” vuelven a comer bien. La mala noticia sin embargo, es que ésto es por lo general en sus términos y a su manera.
Te dejamos con estos 12 trucos para niños que no comen bien:
Uno de los objetivos de Pequerecetas es fomentar la buena alimentación infantil, y en este sentido todas las ayudas son pocas. Seguro que has oÃdo en multitud de ocasiones lo buena y saludable que es la dieta mediterránea. ¿Sabes si en tu hogar la seguÃs o no?…
Cuando éramos pequeños el tema del panen la comida familiar era incuestionable. Crecimos con la clásica barra de pan en la mesa, pero esa costumbre tan sana parece que hoy abandona los hogares bombardeados a veces por cuestiones como que “el pan engorda”. Nos acostumbramos a no consumirlo antes de ser padres y cuando nacen nuestro hijos sencillamente les privamos de este sano y nutritivo alimento.
Este hábito de eliminar el pan de la alimentación infantil es totalmente erróneo. Si eres un padre responsable y has decidido cuidar la alimentación de tu hijo presta atención…
Este artÃculo sobre qué hacer en caso de atragantamiento de un niño lo hice hace algún tiempo, pero lo he actualizado porque creo que es fundamental que recordemos los pasos que debemos seguir si alguna vez nos encontramos en esta situación.
Cuando leo en la prensa alguna tragedia vivida por un padre debido al atragantamiento de su hijo, me dan escalofrÃos… Y es que éste es un riesgo al que todos estamos expuestos.
Los niños, especialmente los más pequeños, tienen tendencia a llevarse todo a la boca pues es su medio de exploración. De ahà que nunca deberÃamos quitarle la vista de encima a nuestros “bebés exploradores” y, por supuesto tenemos que extremar las precauciones con lo que se les deja a mano.
Otro capÃtulo importante es el tema de la comida. Hay dos factores que hacen que el atragantamiento de un niño sea fácil: la ausencia de la dentadura completa, lo que les impide masticar correctamente y el tamaño de su tráquea.
Por eso es necesario vigilar el tipo de comida que se les da, ya que aunque hayan entrado en la fase en la que pueden comer “casi de todo”, hay niños a los que les salen los dientes más tarde que necesitan una vigilancia estrecha con el tamaño de los bocados.
Por favor, lee con atención qué hacer ante el atragantamiento de un niño o un bebé, y repásalo de vez en cuando, (y si tienes oportunidad realiza un cursillo de primeros auxilios) porque en esa situación no vas a tener tiempo de consultar nada, por lo que es muy importante que mantengas la cabeza frÃa y sepas cómo proceder: