La mayoría de los niños y adolescentes no comen las raciones de verduras recomendadas. Aunque en este grupo también nos deberíamos incluir los adultos, porque ¿cuantos de vosotros comeís las cinco raciones de frutas y verduras al día?…
Una vez más os volvemos a insistir en la importancia de consumir frutas y verduras, y os recordamos que los niños imitan el comportamiento de los adultos, si léeis, leen, si coméis verdura, ellos también acabarán por comerla. A lo mejor nunca llega a ser su plato favorito, pero la comerán…
Sobre la importancia de no rendirse en el primer intento os hablaré en otro post.
Los siguientes consejos te pueden ayudar a aumentar el consumo de verduras en todas las comidas. Cuesta poco y estamos haciendo mucho por la educación alimentaria de los más pequeños:
El otro día os hablábamos sobre las falsas creencias sobre la alimentación infantil y la necesidad de ir desterrándolas de la “sabiduría popular”.
Mitos en torno a la leche, las espinacas o el pan circulan de boca en boca sin ninguna base científica.
Hoy os seguimos hablando de algunas de estas creencias: ¿Tienen que tomar suplementos vitamínicos los niños?, ¿es mejor el pan de molde o el pan blanco fresco?… Si dudas sobre estas cuestiones y otras, sigue leyendo…
“Necesita tomar suplementos vitamínicos”. Esta era una idea de una época en la que la alimentación era deficitaria. Hoy en día tenemos gran cantidad de alimentos que aportan vitaminas y minerales por lo que no necesitamos dar suplementos a los niños a menos que lo indique el pediatra en casos concretos. Además, las vitaminas que mejor se asimilan son la de los alimentos.
Ya hemos comentado en multitud de ocasiones que la alimentación infantil, en la etapa que va de los 0 a los 3 años, es fundamental para evitar que vuestro hijo tenga problemas de salud en el futuro.
Es, además una etapa de la vida en la que hay que proporcionar mucha energía a los niños, puesto que es uno de los momentos en los que su ritmo de crecimiento es vertiginoso.
Debido a ello dentro de la estrategia PAAS, “Plan integral para la promoción de la salud mediante la Actividad Física y la Alimentación Saludable” elaborada por la Generalitat de Cataluña, y en colaboración con la estrategia NAOS, del Ministerio de Sanidad y Política Social, se ha elaborado una guía elaborada por expertos en nutrición, pediatría y docencia que ofrece recomendaciones alimentarias específicas. Si necesitas más detalle no olvides visitar nuestra Tabla de Introducción de Alimentos.
Es matemático, si mi hijo asoma la cabeza al plato y ve algo verde enseguida empieza a poner caras raras y a preguntar: ¿”eso” qué es…?. Y a mí me entran sudores sólo de pensar en la batalla de todos los días. Con toda mi paciencia saco mi arsenal de trucos para conseguir que se coma las judías verdes, mientras me pregunto por qué no serán de color naranja…
Esto que os describo es algo habitual en multitud de hogares con niños ¿Por qué los más pequeños de la casa odian toda la comida “verde”?
Cuando hablamos de niños, el menú tiene que ser lo más equilibrado posible. No es tan importante la cantidad que comen, pues muchas veces depende del niño o de la etapa de desarrollo en la que se encuentre, como la calidad de los alimentos distribuida en una adecuada proporción…
Es decir, si nuestro hijo come poco, pero se alimenta con un menú nutritivo y está dentro de los parámetros normales en cuanto a peso y talla, los padres no deberíamos preocuparnos de nada más.
Aquí tengo que hacer dos puntualizaciones: comer de manera equilibrada y nutritiva no significa que le pongamos el odiado plato de espinacas rehogadas sin ninguna gracia, podemos hacer que los platos, además de nutritivos resulten atractivos y sabrosos para nuestros hijos.
Y por otro lado, cuando me refiero a parámetros de peso y talla hay que observar que hablamos de un rango muy amplio. Igual que hay personas altas, bajas, delgadas y fuertes, la constitución de los niños puede variar de igual manera. Debéis hacer caso a vuestro pediatra, si él dice que no hay motivo de preocupación y el niño se encuentra sano, dejar de preocuparos si no come la cantidad que a vosotros os gustaría…
A continuación os dejo un ejemplo de cómo debería distribuirse el menú de un niño, y un ejemplo sencillo de un día. Si queréis menús más detallados, visitar nuestra sección de menús semanales, donde encontraréis ejemplos para todas las edades.