Pues hoy he decidido inaugurar una nueva sección de bocadillos, ya que si recordáis hace algunos dÃas hablé de la importancia de que los niños mastiquen lo antes posible, y una vez que son más mayorcitos, 2 ó 3 años, deben empezar a masticar cosas que ofrezcan una cierta resistencia, como manzanas o, en este caso bocadillos.
Asà que dejemos de lado los sandwiches y bollerÃa industrial y, haciendo caso a los odontopediatras, vamos a prepararles con la receta de Onega un buen bocadillo de los de antes, de chorizo en este caso en un bollo preñao…
Una de las cosas que más me gusta cuando voy a los pueblos es comprar magdalenas caseras. Su aspecto es tan apetitoso que prácticamente no llega ninguna a casa. Es por eso que esta receta de Onega me ha encantado, ya que te permite saborear estas deliciosas magdalenas más a menudo con el aliciente de haberlas preparado tú misma.
Y de los niños, qué os voy a decir… Ponérselas como desayuno o en la merienda con un buen tazón de leche y veréis cómo se las comen. Y para los más pequeños probar a hacer “sopitas de leche”, como nuestras abuelas…

Los brownies ya son un clásico de la reposterÃa, y si los trasladamos a unas magdalenas caseras como éstas que nos trae Carol pronto se convertirán en un imprescindible en los desayunos infantiles y meriendas de la familia.
También son perfectos como receta para una fiesta infantil, acompañando o sustituyendo a la tarta de cumpleaños. La ventaja es que las puedes preparar uno o dos dÃas antes y asà el dÃa del cumpleaños de tu hijo te puedes concentrar en otros detalles…
¿Tienes algún niño con intolerancia o alergia a la leche y al huevo?
Seguro que muchas veces te ha dado rabia no poder prepararle un delicioso bizcocho (prueba nuestra receta para niños alérgicos al huevo) o unas magdalenas…
Aquà te traigo una receta con la que tu hijo seguro que disfrutará, y no dudo que tú también al verle la carita…
TÃpicos de AndalucÃa y Extremadura, y, sinceramente, una delicia gastronómica que vuestros hijos no deberÃan dejar de probar, aunque con moderación, ya que su contenido calórico es bastante alto.
Pero una vez al año no hace daño… ¡que los disfrutéis!