La alimentación en los celÃacos no es un detalle menor ni mucho menos. Todo lo contrario. Es algo fundamental en lo cotidiano. Por eso mismo, es fundamental conocer los alimentos prohibidos en una dieta celÃaca. A saber, en la alimentación de tu hijo tendrás que vigilar que no consuma nada que tenga TACC: trigo, avena, cebada y centeno. Y ésto incluye muchas más cosas de las que creÃas.
Aquellos por naturaleza no contienen gluten.
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Aquellos que por naturaleza no contienen gluten, pero pueden llegar a incorporarlo por el proceso tecnológico o por contaminación cruzada.
Productos elaborados a partir de los cereales prohibidos para los celÃacos.
Fuente: FACE Federación de Asociaciones de CelÃacos de España
Cuando un niño sufre de alergia o intolerancia alimentaria y no puede consumir leche ni productos lácteos, las mamás se preguntan qué hacer especialmente a la hora de determinados postres que suelen llevar leche y ser los favoritos de los niños. En Telemadrid nos enseñan a preparar riquÃsimos postres sin leche. No te pierdas este vÃdeo.
Te brindamos una receta para que realices unas ricas masitas de chocolates para celÃacos.
120 g de mantequilla
150 g de chocolate de marcas permitidas
3 huevos
2 cucharadas de almidón de maÃz
3 cucharadas de nueces picadas
Preparación:
-Fundir 120 gramos de mantequilla con 150 gramos de chocolate de marcas permitidas.
-Incorporar 3 huevos apenas mezclados.
-Agregar 2 cucharadas de almidón de maÃz.
-Añadir 3 cucharadas de nueces picadas y batir durante unos minutos.
-Volcar la mezcla en un molde cuadrado de 24 centÃmetros de lado, previamente enmantecado.
-Hornear durante 30 minutos.
-Retirar, dejar entibiar durante unos minutos y cortar en cuadrados pequeños.
-Acomodarlos sobre una rejilla y decorar con hilos de chocolate blanco
-Sobre la superficie pegarles media nuez y servir acompañados con un rica leche chocolatada.
La misma receta se puede preparar con almendras.
Fuente: Bebes y embarazos
La intolerancia alimentaria puede tener sÃntomas similares a los de una alergia (entre ellos náuseas, diarrea y dolor abdominal), sin embargo el sistema inmunológico no interviene en las reacciones que se producen de la misma manera. La intolerancia alimentaria se da cuando el cuerpo no puede digerir correctamente un alimento o uno de sus componentes. Mientras que las personas que tienen realmente alergias alimentarias necesitan generalmente eliminar el alimento causante de su dieta, las personas que sufren una intolerancia pueden consumir pequeñas cantidades del alimento o del componente alimenticio, sin que se den sÃntomas, excepto en el caso de personas que sean sensibles al gluten o al sulfito.
Aunque se pueden dreacciones alérgicas a cualquier alimento o componente del mismo, algunas se dan con mayor frecuencia que otras. Los alérgenos alimenticios más comunes son la leche de vaca, los huevos, la soja, el trigo, los crustáceos, las frutas, los cacahuetes y los frutos secos, como las nueces.
Alergia a la proteÃna de la leche de vaca.
La alergia a la proteÃna de la leche de vaca es más común en bebés y niños, especialmente cuando hay antecedentes familiares de alergia. Se da en un 0,5-4% de los bebés y su prevalencia disminuye con la edad. Los sÃntomas más comunes son los vómitos y la diarrea, aunque las reacciones adversas pueden variar de una persona a otra. Afortunadamente, las reacciones a la proteÃna de la leche vaca generalmente remiten pronto y la incidencia en niños de más edad y en adultos es mucho menor.
La alerginicidad de la leche de vaca se puede reducir mediante el uso de diferentes tratamientos en el procesamiento de los productos lácteos. El tratamiento térmico desnaturaliza algunas de las proteÃnas lácteas, reduciendo su alergenicidad. Por este motivo, algunas personas sensibles a la leche pueden tolerar productos con leche esterilizada o evaporada, pero no la leche pasteurizada. Otros procesos lácteos, como la degradación enzimática de las proteÃnas en péptidos, también pueden reducir la posible alergenicidad de las proteÃnas del lactosuero. En los productos fermentados, como el yogur, y en los quesos, la estructura de las proteÃnas lácteas no cambia mucho y por ello, conservan su alergenicidad.