Risotto de calabacín y puerro. Una delicia italiana.

Ya os hemos hablado en otras ocasiones del arroz y su importancia en la nutrición infantil. El arroz es el cereal más consumido en el mundo ya que sus propiedades y nutrientes hacen de él un alimento considerado básico para nuestra alimentación. El arroz se consume hace miles de años y hoy en día existen unas dos mil variedades de arroces.
El risotto es, junto con la pasta, una de las más afortunadas creaciones de la cocina italiana. Se prepara como en el caso de la pasta, a partir esencialmente de un ingrediente, en este caso el arroz, básicamente con mantequilla, vino, consomé y queso parmesano, al que se le puede agregar durante su preparación, cualquier otro ingrediente: verduras, carne, etc…
Los italianos lo definen como “minestra asciuta”, es decir: sopa seca, lo que parece contradictorio sin serlo, significa que el resultado debe ser cremoso, pero no caldoso y para ser consumido con tenedor.
Hoy, de la mano de Liliana os traemos un risotto de calabacín y puerro… ¡vuestros hijos lo devorarán!
Ingredientes:
- 320 gr de arroz Arborio
- 1 litro de caldo de pollo
- 1 vaso de vino blanco
- 1 cebolleta
- 1 puerro grande
- 1 calabacín grande
- 1 cucharada de mantequilla
- sal y pimienta negra
- aceite de oliva virgen extra
- queso parmesano recién rallado
Preparación:
Lo primero es poner el caldo a calentar en un cazo; cuando rompa a hervir, bajar el fuego y mantener hirviendo a temperatura constante.
Picar la cebolleta, cortar el puerro en rodajas y el calabacin en cubos; yo además preferí pelarlo para que no sobresaliera tanto el color verde de la piel con el arroz.
En una cacerola ancha, preferiblemente de fondo grueso, calentar un poco de aceite y dorar la cebolla. Añadir entonces el puerro, dar unas vueltas e incorporar el calabacín. Cubrir con un pelín de agua y dejar que la verdura se cocine unos minutos. Añadir el arroz y rehogar bien un par de minutos, removiendo constantemente. Subir el fuego y echar el vino; esperar a que se consuma totalmente. Añadir entonces caldo caliente hasta que se haya cubierto el arroz y dejar a fuego medio cuando rompa a hervir.
Debe mantenerse hirviendo sin cesar hasta el final de la cocción. Removiendo bien con una cuchara de madera con bastante frecuencia, procurando que no se pegue al fondo y que todo el arroz cueza por igual, ir añadiendo poco a poco el resto de caldo, a medida que el arroz lo vaya pidiendo. En teoría, el proceso debería alargarse unos 18-20 minutos, hasta que el caldo se gaste y el arroz esté al dente. Debe quedar una textura cremosa pero no caldosa. Poner pimienta al gusto, mantecar con la mantequilla, distribuyéndola bien, e incorporar el queso, o servirlo aparte para que cada comensal se ponga a su gusto.
Mejor dejar reposar el risotto fuera del fuego un par de minutos antes de servir.
Fuente: albahaca y canela, el placer de comer














EXquisito, el nene se lo come de lujo y los padres más!