
Si en un post anterior veÃamos la sopa de cebolla, una de las más conocidas y una sana opción para los dÃas invernales, su hermana, la sopa de ajo, no se queda atrás… Con estas sopas evitaréis que resfriados y catarros entren en casa, pues son fuente de vitaminas y una opción perfecta para los primeros platos.
La sopa de ajo es uno de los platos más tÃpicos y populares de nuestra gastronomÃa. Para su elaboración se emplea por un lado jamón y chorizo, ricos en proteÃnas y grasa, y por otro lado pan, fuente de hidratos de carbono complejos, y ajo, que aporta además de vitaminas y minerales, sustancias antioxidantes.
La sopa de ajo se condimenta con pimentón, lo que junto al intenso sabor de sus ingredientes puede hacer posible el evitar la adición de sal a la sopa, algo que resulta útil para evitar el excesivo consumo de sal en los niños.