Esta receta de lentejas con este nombre tan sugerente, “lentejas de las mil y una noches“, tiene también un origen bastante singular, y es que la receta proviene de un convento de un pueblecito alemán donde al parecer las monjas preparan esta receta muy a menudo en los meses de invierno. Cómo llego allí y de donde procedía la receta es un misterio, pero por casualidades de la vida la receta para hacer lentejas de Las Mil y Una Noches (que es como las bautizamos nosotros), llegó a nuestras manos y desde que la probamos se ha convertido en una receta habitual en nuestra casa por su sencillez y el sabor tan espectacular que tiene.
Además, su bonito color la hace muy atractiva para esas ocasiones en que tenemos invitados y queremos impresionarles con una sopa original y deliciosa, pero no disponemos de mucho tiempo.
El nombre de las “mil y una noches” evoca al Oriente Medio y a los famosos cuentos de Sherezade, y es que es una receta de clara influencia árabe al utilizar un tipo de lenteja, las lentejas naranjas, que son típicas de la cocina de Oriente Medio (aunque también podéis utilizar lentejas amarillas, de origen asiático), así como especias como la curcuma y el curry que le dan un sabor y un color tan peculiar a esta sopa.
Lo particular de estas lentejas naranjas es que no tienen piel, lo que facilita su digestión, las hace ideales para los niños y necesitan menos tiempo que las lentejas normales para su cocción. Son de un tamaño similar al de las lentejas pardinas y una gran fuente de hierro y zinc. Aunque no tan habituales en nuestra gastronomía, se encuentran habitualmente en herbolarios y es cada vez más frecuente encontrarlas en los grandes supermercados, y si no las habéis probado os recomendamos hacer el pequeño esfuerzo de buscarlas, porque seguro que también añadiréis estas lentejas a vuestro menú semanal.
Esta ensalada de quinoa puede resultaros extraña al salirse de las habituales ensaladas a las que estamos acostumbrados, pero os la recomendamos por la sencilla razón de que, además de ser deliciosa para los niños, es realmente saludable.
La quinoa se podría considerar un superalimento, como ya os hemos comentado en otras ocasiones, ya que posee los 10 aminoácidos esenciales para el humano, lo que hace que la quinoa sea un alimento muy completo y de fácil digestión. Entre los aminoácidos que posee están la lisina (importante para el desarrollo del cerebro) y la arginina e histidina, básicos para el desarrollo humano durante la infancia.
Una de las ventajas de la quinoa es que no contiene gluten, por lo que esta ensalada de quinoa es muy recomendable para el consumo de celíacos.

La fabada asturiana es una de las diez recetas más conocidas de la gastronomía española. Es ahora, en invierno, cuando más podemos disfrutar de este plato, que al ser bastante calórico, se convierte en plato único para consumir a mediodía.
La variedad de fabes que se emplea en la fabada es la que se denomina “de la Granja”, una variedad suave y mantecosa. Debe ser puesta a remojo en agua fría, justo que las cubra, unas horas antes de ser cocinada (a poder ser, el día antes por la noche). La cocción debe ser suave, y se debe romper el hervor con pequeñas cantidades de agua fría (a esta operación se le dice que “asusta” las fabas). Durante la cocción no debe removerse con instrumento alguno las fabas, basta con mover la olla periódicamente (cada cuarto de hora basta).
La fabada, según la sabiduría popular, “sabe mejor al día siguiente” de haberla cocinado. Se suele servir en plato o cazuela de barro con los trozos de compango asturiano cocidos servidos aparte en una fuente.
¿Nos acompañáis a comer una estupenda fabada asturiana?…

“¿Cómo preparáis vosotros las lentejas?…” Esa fué mi pregunta el otro día en Facebook y recibimos tal avalancha de sugerencias y recetas de lentejas que hemos querido recopilarlas aquí para que ese saber popular no se pierda.
Lentejas con panceta, con curry, con comino, lentejas con pescado, con gofio, incluso lentejas con almendras… La lista era interminable y seguro que hay muchas más, porque las lentejas están sublimes con casi cualquier cosa.
Os dejamos los comentarios íntegros con sus correspondientes dueños, pero hemos querido extractar 3 recetas de lentejas que nos han parecido muy interesantes y originales…

Este potaje de garbanzos con bacalao es un nutritivo plato único...
¿No os apetecería tomar un potaje de garbanzos en un día tan frío como éste?…
El potaje de garbanzos con espinacas y bacalao es uno de los guisos tradicionales de la cocina española y puede ser un perfecto plato único lleno de sabor y muy nutritivo, perfecto sin duda para la dieta infantil. Y sí, ya sabemos que a lo mejor no es uno de los platos favoritos de los niños, pero siempre os aconsejamos que les acostumbréis a tomar de todo (recordad el truco de las 10 veces) y no tiréis nunca la toalla, luchando por una alimentación saludable para toda la familia.