Esta receta es de Estrella, y no me digáis que no tiene buena pinta…
Una forma estupenda de que los niños coman verduras es mezclándolas con algún ingrediente que sea de su agrado, en este caso, carne picada, que suele gustar a los peques.
La carne picada es casi universal. No existe cocina o gastronomía que no la incluya en alguno de sus platos. Se puede decir que es muy conocida como el ingrediente principal de la popular en las carnes de las hamburguesas y de las albóndigas.
Lo más recomendable es que la carne picada sea consumida lo antes posible, debido a que tras el proceso de picado la carne posee una superficie mayor y es más fácilmente objeto de posibles cultivos bacterianos. Por otra parte, la mayor superficie afecta a la oxidación de la carne y disminuye sus cualidades de aroma y sabor.
Esta es una receta que al llevar verduras y carne puede darse como plato único. Toda la familia disfrutará comiendo…
Aquí tenéis una receta sana (ya que combina verduras y legumbres), y divertida, porque podéis jugar a cocinar con los niños. De cualquier manera, estas minitartas les gustarán seguro.
Preparadas con obleas para empanadillas, las podéis rellenar de cualquier cosa, y para los niños será divertido ir dándoles forma y rellenarlas de ingredientes variados.
La cocina con los niños necesita cierta preparación. Darle un aire de magia al momento, hacer que se laven las manos antes, ponerles sus delantales y gorros, ir enseñándoles y explicándoles cada tipo de alimento… y sobre todo, ¡disfrutad del momento y divertios!.
Todo el que tiene niños en casa sabe que las verduras y los niños no se llevan bien. Es nuestra labor de padres sin embargo, conseguir que esta relación funcione, ya que las verduras deberían ser parte fundamental de la dieta de nuestros hijos.
Pero ¿cómo hacer ver a los niños que las verduras son unas “amigas” estupendas y además divertidas? Las verduras, generalmente, se preparan cocidas y acompañadas con un poco de patata, zanahoria o cebolla. Reconozcamos que este modo de presentar las verduras no es del agrado ni de los niños ni de nosotros mismos…
He encontrado esta receta que me parece estupenda por dos razones: es una manera de ofrecer verduras a los niños sin que lo aprecien, y es una receta sin gluten, muy adecuada para sustituir los platos de pasta en los niños celíacos. Todavía no he tenido tiempo de probar a hacerla, pero si algun@ os animáis, contarme qué tal…
- sal
- nuez moscada
- 1/2 taza de leche de coco
- 1 calabacín grande
- 2 tomates sin piel y semillas
- 1 cuchara sopera de aceite de oliva
- zumo de medio limón
- 1 cuchara sopera de cebollino
Cortar el calabacín en tiras finas y largas. Pasarlo por el aceite. Eso es el spaguetti, una pasta fresca y al dente. Para la salsa, batir los demás ingredientes en la batidora, calentarla y echar por encima del calabacín. La leche de coco se vende en grandes supermercados en la sección de comida extranjera.
Las mamás me siguen pidiendo recetas para los niños a los que no les gusta el pescado. Yo tengo que confesar que no tengo ese problema, porque mi hijo desde siempre le ha gustado mucho. En cambio no le gustan los purés… Está claro que con la comida no hay niño fácil…
Esta receta la envía chaos desde un foro de cocina, y a mí me ha parecido bastante original y divertida para que los niños coman no sólo pescado, sino verdura.