Las albóndigas se pueden preparar de muchas maneras, ya que podemos cocinarlas con diferentes salsas. Éstas que os proponemos hoy, son las clásicas albóndigas con tomate, aunque la salsa lleva también almendras, lo que las hace muy especiales, y seguro que os vais a chupar los dedos toda la familia.
Las albóndigas es una receta que triunfa normalmente entre los más pequeños, quizás porque son muy fáciles de comer, además podéis acompañarlas de un poco de arroz o algo de pasta, preparando por ejemplo los conocidos espaguetis con albóndigas, con lo que tendréis un plato único muy sano y nutritivo.
Las ventajas de estas albóndigas con tomate, es que podéis prepararlas el dÃa anterior, y además podéis preparar más cantidad. En mi caso suelo preparar un kilo de carne porque asà congelo la mitad, pero podéis hacer la mitad.
No sé hasta qué zonas llega la tradición de estas albóndigas, pero no las he visto allá por donde he ido, ni conozco que sean tradición en muchas casas, pero sà lo son en la mÃa y en la de algunos de mis allegados. Nosotros las llamamos simplemente “albóndigas”, pero no se trata de las albóndigas de carne que todo el mundo conoce.
Para empezar, su ingrediente principal es el pan, no la carne, aunque también la llevan, y generalmente se trata de pollo, aunque a veces también se les pone jamón serrano. Se comen simplemente fritas, como segundo plato, o bien después de fritas se cuecen en caldo de pollo, y se sirven entonces como primer plato.
El resultado es un bocado delicioso, muy tierno y sabroso, además de sencillo y económico, y que encantará a los niños. ¿Os atrevéis con estas albóndigas de pan y pollo?

Siempre me han llamado la atención los espagueti con albóndigas que salen en las pelÃculas americanas… Y siempre he pensado que esta receta de pasta tenÃa que resultar una combinación deliciosa, ¿no os parece?. Y desde luego, es un plato especialmente pensado para los niños, porque la pasta y las albóndigas suelen ser dos de sus platos favoritos por separado, por lo que unidos se convertirá en un plato estrella.
Por otro lado ésta es una receta muy nutritiva que se puede comer como plato único, ya que combina muchos nutrientes: proteÃnas de la carne, hidratos de carbono de la pasta y verduras de la salsa de tomate casera ¿qué más se puede pedir?…

Si vuestros hijos son de los que se tiran media vida con cada bocado que le dan a un trozo de carne (el mÃo lo es…), deberÃais probar con las albóndigas, ya que éstas, al ser carne picada, no tienen para ellos la dificultad añadida de la masticación.
Por ello también son ideales para comenzar con sólidos un poco más consistentes en los niños a partir de 1 año. Incluso os recomiendo que dejéis que las cojan con las manos y sean ellos los que muerdan a su gusto, ya que al ser carne picada no hay el mismo peligro de atragantamiento que con otro tipo de carne. Eso sÃ, como siempre os recuerdo que nunca dejéis a un niño pequeño sin vigilancia mientras come.
Estas albóndigas de pollo son perfectas para dejarlas preparadas, y simplemente luego poner el horno mientras te ocupas de otras cosas. Y si además les ponéis unos palillos para que se las coman con las manos, el éxito está asegurado…
¿Cómo acompañamiento? Un poco de verdura o arroz, o incluso el puré de patatas del que os hablamos el otro dÃa, aprovechando que estamos en Halloween…
En la alimentación infantil hay algo que está claro, los padres debemos intentar que los niños se alimenten de una manera equilibrada y nutritiva desde que empiezan el camino hacia su alimentación adulta. Pero eso que todos los padres tenemos claro a veces se convierte en una lucha titánica…
Sin embargo hay cosas que siempre pueden ayudar y que continuamente os repetimos: convertir la comida en un momento agradable para los niños hace que todo resulte mucho más fácil. En estos momentos siempre se me viene a la cabeza un anuncio, creo que de un frigorÃfico, en el que al niño le ponen delante un plato de verduras de lo menos apetitoso, y nos cuentan las bondades del frigorÃfico que guarda intacto el plato dÃa tras dÃa, con el consiguiente enfado del niño. Lo cual no me extraña en absoluto, yo también darÃa patadas al frigorÃfico si me pusieran delante ese plato…
Hay comidas sin embargo con las que los niños no suelen protestar y que nos permite realizarlas de múltiples ingredientes, como las albóndigas. En este caso son unas nutritivas albóndigas de queso. Seguro que éstas no vuelven a la nevera…