Si veis a vuestros hijos aburridos les podéis proponer un rato divertido en la cocina. Decirles que vais a preparar una empanadilla gigante… seguro que la curiosidad les hace abrir los ojos como platos.
El calzone italiano es una versión enorme de las famosas empanadillas. La ventaja en este caso es que si lo cocinais con los niños ellos se divertirán llenándolo de ingredientes y sólo tendréis que cerrarlo una vez, quizás el proceso más complicado de las empanadillas.
En este caso tenéis dos opciones, comprar una masa para pizza precocida o probar a hacer vosotros mismos la masa… veréis que no es tan difícil como pensáis.








