Pasar de la leche materna o el biberón a los alimentos sólidos es toda una aventura. Al bebé se le abre un mundo nuevo de texturas y sabores, que hay que ir introduciendo poco a poco, y a los padres les espera una etapa de incertidumbres: ¿por qué rechaza esta papilla y la otra no? y si no le gusta la verdura, ¿qué hacemos? Para que tus hijos se aficionen a estas nuevas comidas, para que tengan una dieta equilibrada, sana y nutritiva sean cuales sean sus gustos o sus manías alimentarias, encontrarás en este libro sabrosas recetas de papillas de todo tipo, así como menús para los niños que ya comen de todo, divididos de acuerdo a las preferencias de cada uno.