El tomate, imprescindible en la alimentación infantil

Tomates

Ya os hemos hablado en otras ocasiones del tomate y de sus múltiples beneficios. El otro día estuvimos viendo cómo preparar una deliciosa salsa de tomate casera, pero el tomate se puede consumir de muchas otras formas… ¿Habéis probado por ejemplo la mermelada de tomate o los tomates verdes fritos?…

Muchos de los platos más comunes y deliciosos que se preparan actualmente se remontan a tiempos antiguos y al intercambio de plantas alimenticias entre el Viejo y el Nuevo Mundo. El tomate es originario de los bajos Andes, y fue cultivado por los aztecas en México. La palabra azteca “tomatl” significaba simplemente “fruta hinchada” y los conquistadores españoles lo llamaron “tomate”. El tomate, junto con el maíz, la patata, el chile y la batata fueron introducidos en España a principios del siglo XVI gracias a los viajes de Colón.

Aunque el tomate se considera una verdura debido a sus diversos usos culinarios, es de hecho una fruta de la familia de las solanáceas. Los tomates son nutritivos. Contienen grandes cantidades de vitamina C y folato. El tomate es asimismo la fuente alimentaria más importante de un pigmento rojo llamado licopeno, que tiene propiedades antioxidantes y puede ser anticancerígeno.

Los tomates son un fruto estupendo para un rápido tentempié sano y nutritivo, y como ingrediente de una receta creativa.
Para fomentar el consumo de esta deliciosa hortaliza entre los más pequeños conviene que forme parte de la alimentación habitual en la familia, es decir, que el niño vea que el tomate se añade a platos tan diversos como ensaladas, arroces, pasta, legumbres, etc.

Asado como guarnición de carnes o pescados, rebozado e incluso a ruedas y relleno con jamón y queso resultan muy sabrosos y apetecibles. Además, tanto niños como mayores pueden disfrutar de platos originales y curiosos donde los tomates “escondan” otros alimentos: tomates rellenos de ensaladilla, de otras hortalizas partidas muy finas (lechuga, zanahoria, maíz cocido, la carne del tomate…); de atún con palitos de cangrejo, gambas y mayonesa; rellenos de carne o pescado, cubiertos con bechamel y gratinados en el horno, o incluso como ingrediente base de pizzas caseras

Fuente: Eufic, Consumer
Imagen: Darwin Bell

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