El puré de papaya para bebés es una opción sencilla, suave y muy fácil de digerir, ideal cuando estamos empezando con la alimentación complementaria.
Yo suelo recomendar esta papilla de fruta casera porque no necesita cocción si está bien madura, tiene una textura muy agradecida y se prepara en cinco minutos. Además, su sabor es naturalmente dulce, así que suele gustar bastante tanto a bebés como a niños pequeños.
Además de ser fácil de preparar, la papaya aporta vitamina C, que contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunitario del bebé y favorece la absorción del hierro cuando la combinamos con otros alimentos. También contiene fibra y enzimas naturales como la papaína, que pueden ayudar a una digestión más suave, algo interesante cuando estamos empezando con nuevas texturas y alimentos.
Receta de puré de papaya
Ingredientes
- 150 g de papaya madura (aprox. 1 taza en cubitos bien llenos)
Cómo hacer papilla de papaya para bebés
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Pelamos 150 g de papaya madura, retiramos todas las semillas centrales y la cortamos en dados pequeños para facilitar el triturado
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Colocamos los 150 g de papaya en el vaso de la batidora o procesador y trituramos hasta obtener una textura completamente lisa. Si vemos que está demasiado espesa (algo poco habitual si la fruta está madura), podemos añadir 1 o 2 cucharadas de agua, leche materna o fórmula para suavizarla.
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Si la papaya no estuviera suficientemente madura, podemos cocinarla al vapor durante 5–7 minutos hasta que esté blanda antes de triturarla.
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Comprobamos la textura con una cuchara: debe quedar homogénea, sin grumos ni trocitos duros.
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Servimos inmediatamente o guardamos en un recipiente hermético en el frigorífico un máximo de 24 horas.
¿Desde cuándo se puede ofrecer papaya a los bebés?
Podemos ofrecer papaya a partir de los 6 meses, cuando el bebé ya ha iniciado la alimentación complementaria, tanto en formato puré como en trozos grandes tipo BLW si está muy madura y blanda.
Consejos para preparar papaya a bebés
Antes de ofrecérsela por primera vez, hay algunos detalles que conviene tener en cuenta.
- Elegimos siempre papaya bien madura. La piel debe estar amarilla o anaranjada y al presionarla ligeramente con el dedo debe ceder un poco. Si está verde o muy firme, no tendrá buena textura ni sabor.
- Retiramos todas las semillas negras del centro. Aunque no son tóxicas, no son adecuadas para bebés y pueden resultar indigestas.
- Si seguimos un enfoque BLW, podemos ofrecer la papaya en tiras gruesas del tamaño de dos dedos, muy maduras y blandas, para que el bebé pueda agarrarlas fácilmente. En este caso no hace falta triturar.
- Observamos siempre posibles reacciones la primera vez que la introducimos, como hacemos con cualquier alimento nuevo.
El puré de papaya para bebés es una opción rápida y ligera que nos soluciona una merienda o un postre en minutos. Si tienes una papaya madura en casa, ya tienes medio trabajo hecho
Y si te sobra, preparar una mermelada de papaya casera para toda la familia, ¡os va a encantar!




































