Sandía: propiedades y secretos

Propiedades de la sandía

La sandía es una de las frutas más refrescantes y ricas de agua, un símbolo del verano y la fruta de temporada por excelencia. Además de tener un sabor delicioso, contiene propiedades nutritivas y benéficas muy interesantes, y justamente de esto hablaremos hoy: la sandía, propiedades y secretos.

¿Cómo saber cuándo la sandía está madura? ¿Cómo conservarla por más tiempo? Para contestar a todas estas preguntas y algunas más, conoceremos todos los secretos de esta fruta de temporada. ¿Vamos a ello?

No se sabe a ciencia cierta cuándo se cultivó por primera vez la sandía, pero el primer testimonio escrito nos habla de una cosecha en el Antiguo Egipto hace 5.000 años. En el siglo X este fruto llega a China, que actualmente es su productor principal y sucesivamente, alrededor del siglo XIII, fue introducido en Europa

Propiedades y beneficios de la sandía

La sandía está compuesta por un 92% de agua y un 8% de azúcar, por lo que su consumo es muy indicado para hidratarnos en los días de más calor.

Además, es una fruta energética gracias a su contenido de vitamina B6, que el cuerpo utiliza para sintetizar la dopamina, promotora del bienestar. La sandía contiene también magnesio, que nuestro cuerpo utiliza para proporcionar energía a las células. Por ello es una fruta perfecta para darle a los niños, inclusive para incluirla en el menú de cumpleaños y fiestas, por ejemplo preparando una tarta de frutas de verano con sandía en vez de bizcocho.

Cómo elegir  la sandía

La sandía no es una fruta fácil de elegir, pero hay algunos indicios que nos pueden ayudar: debe ser firme y pesada. Sobre la cáscara deben ser visibles zonas más claras y amarillentas, que corresponden al punto donde la sandía estaba apoyada en el suelo mientras maduraba; si la sandía no tiene estas manchas significa que el fruto fue cosechado antes de tiempo. Además podéis golpear la sandía con la palma de la mano: si el sonido es sordo significa que el fruto está maduro y lleno de agua. La sandía fresca, al abrirla, debe presentar una carne firme y jugosa, de color rojo brillante y sin manchas.

Cómo conservar la sandía

Una vez comprada, la sandía debe ser conservada en un lugar fresco hasta el momento de cortarla; una vez cortada, debemos mantenerla en la nevera, con la carne cubierta con film transparente, que la protegerá de la sequedad producida por el frío e impedirá que se filtren los olores de los demás alimentos. No conviene dejar la sandía muchos días fuera de la nevera, porque el calor externo acelera la maduración y la carne se pone fibrosa y harinosa. Además, la sandía fresquita es mucho más refrescante.

Usos en la cocina de la sandía

Además de consumirla al natural, cortada en trozos o en la macedonia, tal vez dándole formas divertidas como en el caso de estas recetas con sandía que os mostramos hace un tiempo, con la sandía también pueden prepararse batidos y jugos, hacer mermelada, o preparar postres que combinen la frescura de la sandía con otros ingredientes, como estos vasitos de yogur, bizcochitos y sandía

¿Qué os han parecido estos consejos para disfrutar de la sandía? ¿Los conocíais o habéis aprendido algo nuevo?

Fuente: Giallo Zafferano, Greenme
Imagen: Steven Depolo en Flickr

Un comentario sobre “Sandía: propiedades y secretos”

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  1. EXCELENTE SUS RECETAS ME ENCANTAN……… LOS FELICITO

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