Este puré de calabaza y pollo para bebés es una de esas combinaciones que funcionan desde el principio. Esto pasa mucho con las verduras anaranjadas como la calabaza y la zanahoria: suelen gustar más de lo que pensamos.
Además, el puré de calabaza es una receta que podemos adaptar fácilmente según la edad: más triturada y fina al principio, y algo más espesa cuando el bebé va creciendo y tolera mejor pequeñas variaciones de textura.
Puré de calabaza y pollo casero para bebés
Ingredientes
- 200 g de calabaza pelada y en dados (aprox. 1 taza colmada)
- 80 g de pechuga de pollo limpia (aprox. ½ pechuga pequeña)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (15 ml)
- 100–150 ml de agua o caldo casero sin sal
Cómo hacer puré de calabaza y pollo para bebés
-
Colocamos 200 g de calabaza en dados en un cazo y añadimos 100 ml de agua. Cocinamos a fuego medio durante 10 minutos.
-
Incorporamos 80 g de pechuga de pollo troceada y seguimos cocinando todo junto otros 8–10 minutos, hasta que el pollo esté completamente hecho y la calabaza muy tierna.
-
Comprobamos que no quede nada crudo y retiramos del fuego.
-
Añadimos 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra y trituramos hasta obtener una textura muy fina. Si lo vemos espeso, agregamos poco a poco 20–30 ml más de agua caliente hasta ajustar la consistencia.
Consejos para que quede suave y nutritivo
Antes de ponernos a cocinar, conviene tener en cuenta algunos detalles que marcan la diferencia en la textura y en el valor nutricional del puré.
- Elige una calabaza madura. Cuanto más madura esté, más dulce y cremosa quedará al cocinarla. Las variedades tipo cacahuete o butternut suelen dar muy buen resultado.
- No añadas sal. Los bebés menores de un año no necesitan sal añadida. El sabor natural de la calabaza y el pollo es suficiente.
- Añade el aceite siempre en crudo. Incorporar 1 cucharada de aceite de oliva al final mejora la absorción de vitaminas liposolubles y aporta grasas saludables necesarias para el desarrollo.
- Congelación. Podemos preparar más cantidad y congelar en porciones individuales. Se conserva bien hasta 1 mes en el congelador.
- Introduce el pollo cuando ya se haya probado solo. Si estamos en las primeras semanas de alimentación complementaria, es recomendable haber ofrecido previamente cada ingrediente por separado.
Este puré de calabaza y pollo para bebés es una base sencilla que podemos repetir más a menudo variando pequeñas cosas: añadir un poco de patata, cambiar la calabaza por calabacín o incluso incorporar una pizca de comino cuando el bebé sea más mayor.
Si estás empezando con los purés, esta combinación suele ser un buen punto de partida. El puré de calabaza y pollo es suave, equilibrado y fácil de adaptar según cómo vaya avanzando tu peque en la alimentación.



































