Estos 3 yogures con probióticos sí ayudan a tu flora intestinal (el resto, no tanto)

Por Pequerecetas
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Estos 3 yogures con probióticos sí ayudan a tu flora intestinal (el resto, no tanto)

No todos los yogures con “probióticos” del supermercado ayudan a tu flora intestinal, aunque lo parezca. Y no es que el envase mienta descaradamente, es que muchas veces damos por hecho que cualquier yogur fermentado va a hacer el mismo efecto… y no funciona así.

Si últimamente notas hinchazón, digestiones lentas o esa sensación de pesadez que aparece incluso comiendo normal, es bastante probable que tu microbiota esté algo desajustada. Y sí, el yogur puede ayudar, pero solo si eliges bien.

El error más común al comprar yogur “para la flora”

yogures en supermercado Estos 3 yogures con probióticos sí ayudan a tu flora intestinal (el resto, no tanto)

Nos ha pasado a todos. Vas al súper, ves un yogur con letras grandes que hablan de digestión, equilibrio o bienestar intestinal y lo metes al carro pensando que estás haciendo algo bueno por tu cuerpo.

El problema es que muchos de esos yogures:

  • Llevan azúcares añadidos
  • Apenas aportan bacterias útiles
  • O contienen fermentos que no llegan vivos al intestino

Resultado: te lo tomas durante días y no notas absolutamente nada.

Qué tiene que tener un yogur para ayudar de verdad a la flora intestinal

Antes de entrar en los que sí funcionan, conviene aclarar algo importante. Un yogur útil para la microbiota no depende solo de que esté “fermentado”, sino de qué tipo de bacterias aporta y en qué condiciones.

Un buen yogur con probióticos debería:

  • Estar realmente fermentado
  • Aportar bacterias vivas
  • No llevar azúcar añadido
  • Tomarse con cierta regularidad

Además, conviene fijarse en las cepas más habituales y estudiadas, como Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium lactis o Streptococcus thermophilus. Son bacterias que se utilizan en yogures y fermentados porque sí llegan vivas al intestino y contribuyen al equilibrio de la flora.

Los 3 yogures con probióticos que sí funcionan

Vamos ahora a lo importante. No hablo de marcas concretas, sino de tipos de yogur que, bien elegidos, sí pueden ayudar a tu flora intestinal.

1. Yogur natural sin azúcar (el gran olvidado)

yogur natural

Es el más sencillo y, a la vez, uno de los más eficaces. El yogur natural de verdad, el que solo lleva leche y fermentos lácteos, aporta bacterias beneficiosas que ayudan a mantener el equilibrio intestinal.

Suele funcionar bien si:

  • Tienes digestiones lentas
  • Notas pesadez después de comer
  • Buscas algo suave para tomar a diario

No es un producto milagro, pero cuando se toma con constancia suele notarse. Además, suele sentar bien incluso a personas con el estómago sensible.

2. Yogur griego natural (cuando buscas algo más saciante)

yogur griego

Aquí conviene hacer un matiz importante: hablamos de yogur griego natural, no de postres “estilo griego” cargados de azúcar.

Este tipo de yogur:

  • Tiene más proteína
  • Sacía más
  • Ayuda a que las digestiones sean más estables

Va muy bien si:

  • Sueles quedarte con hambre poco después de comer
  • Notas digestiones irregulares
  • Buscas un yogur que te mantenga lleno más tiempo

No es que tenga más probióticos que el yogur normal, pero crea un entorno intestinal más favorable.

3. Kéfir natural (el más potente para la microbiota)

kéfir natural

Si hay un producto estrella cuando hablamos de flora intestinal, es el kéfir. Aporta más diversidad de bacterias y levaduras beneficiosas que el yogur tradicional.

Eso sí, hay que saber usarlo:

  • Al principio puede generar gases o cambios intestinales
  • Conviene empezar con poca cantidad
  • No a todo el mundo le sienta igual

Para personas que vienen de una racha de antibióticos, digestiones muy alteradas o estreñimiento frecuente, el kéfir suele marcar la diferencia.

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¿Y el yogur búlgaro?

Merece una mención aparte. El yogur búlgaro es un fermentado tradicional que utiliza bacterias específicas distintas a las del yogur convencional. Consumido natural y sin azúcar, puede ser una buena alternativa para quienes buscan más variedad bacteriana y un perfil nutricional interesante, con aporte de proteínas, calcio y vitaminas del grupo B.

¿Cuándo se nota que un yogur te está ayudando?

Esta es una de las preguntas más habituales, y la respuesta no es inmediata.

Lo normal es que:

  • En los primeros días notes pocos cambios
  • A la semana empiecen a regularse las digestiones
  • A las dos o tres semanas el cuerpo se “estabilice”

Ojo: a veces, al principio, puede parecer que empeora un poco (más gases, por ejemplo). Suele ser transitorio.

Si tras varias semanas no notas absolutamente nada, probablemente ese yogur no es el adecuado para ti.

Más allá de la flora intestinal

Los probióticos no solo actúan a nivel digestivo. Consumidos de forma regular y dentro de una dieta equilibrada, también pueden:

  • Apoyar el sistema inmunitario
  • Ayudar a reducir inflamaciones leves
  • Favorecer la absorción de algunos nutrientes

No es algo inmediato ni espectacular, pero suma a largo plazo

¿Hace falta tomar yogures con probióticos todos los días?

yogur flora intestinal

No es obligatorio, pero sí recomendable si estás buscando un efecto real.

Tomarlos de forma puntual sirve de poco. En cambio:

  • Un yogur al día
  • Bien elegido
  • Dentro de una dieta mínimamente equilibrada

…suele ser suficiente para notar cambios.

Lo que conviene evitar aunque ponga “probióticos” en el envase

Antes de terminar, un aviso rápido que te puede ahorrar tiempo y dinero:

  • Yogures con azúcar añadido
  • Yogures con sabores y siropes
  • Productos ultraprocesados “para la digestión”

Muchos prometen mucho y aportan poco.

Un apunte final

Cuidar la flora intestinal no va de soluciones rápidas ni de productos milagro. Pero elegir bien el yogur que tomas cada día puede marcar la diferencia entre seguir igual o empezar a notar que tu digestión funciona de otra manera.

A veces no hace falta cambiarlo todo. Solo saber qué merece la pena y qué no.

Elena Sepúlveda
Elena Sepúlveda

De pequeña escribía novelas de piratas y horneaba bizcochos. Hoy soy madre, comunicadora, me apasiona la fotografía, y sigo disfrutando de la cocina casera. Fundé Pequerecetas para unir mis pasiones y compartirlas con otras familias.

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