El arroz Djuvec es un pilar fundamental de la cocina cotidiana en los Balcanes. Se trata de un sabroso arroz con pimientos y verduras que, aunque cada región adapta a su manera, mantiene una base de pimiento rojo, tomate, guisantes y Ajvar que le da su identidad y ese color rojo tan característico. Es una elaboración con una larga tradición que destaca por ser sencilla, económica y, sobre todo, muy sabrosa gracias al sofrito lento de las verduras.
Prepararlo en casa no requiere técnicas complejas y, aunque el Ajvar puede ser algo más difícil de encontrar en los supermercados de España, el resto de ingredientes son básicos de cualquier despensa. Es el acompañante clásico de platos de carne como los Cevapcici, el Souvlaki o unas brochetas de pollo marinadas, pero su contundencia lo convierte también en una excelente opción como plato único vegetariano.
Si buscas una guarnición diferente que guste a grandes y pequeños, ¡anímate a probarlo! Te aseguro que este arroz se va a convertir en un fijo en tu recetario.
Arroz con pimientos al estilo Djuvec
Ingredientes
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento rojo
- 2 tomates
- 150 g de Ajvar (pasta de pimiento asado)
- 2 cucharadas de concentrado de tomate (o pasta de tomate)
- 1 cucharada de pimentón
- 300 g de arroz de grano largo
- 600 ml de caldo de verduras
- 200 g de guisantes congelados
- Sal y pimienta
- Un poco de perejil
Para el arroz con pimientos estilo Djuvec
Como hacer arroz con pimientos al estilo balcánico
-
Hacemos el sofrito
Pica la cebolla y los dientes de ajo en dados finos. Corta el pimiento rojo en trozos pequeños y trocea los tomates de forma gruesa. Calienta aceite o mantequilla en una sartén grande y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes; después, añade el pimiento y los tomates troceados y saltéalos brevemente.
-
Incorpora el concentrado de tomate y el pimentón. Remueve bien y deja que se tuesten unos instantes para que los aromas se integren correctamente.
-
Añadimos el arroz
Añade el arroz a la sartén y mézclalo bien con el sofrito para que se impregne del color y el sabor. A continuación, vierte el caldo de verduras.
-
Añadimos el Ajvar
Lleva la mezcla a ebullición, reduce el fuego y añade el Ajvar, removiendo para que se distribuya de forma homogénea.
-
Cocemos el arroz
Tapa la sartén y deja cocer a fuego lento durante unos 15-20 minutos, hasta que el arroz esté en su punto.
-
Damos los toques finales
Cinco minutos antes de terminar la cocción, incorpora los guisantes congelados. De esta forma se cocinarán manteniendo una textura firme.
-
Salpimenta al gusto y, justo antes de servir, añade el perejil picado.
Secretos para un arroz perfecto
- El punto de cocción: El arroz Djuvec no es una arroz seco como la paella ni un arroz caldoso; debe quedar meloso. Si ves que el arroz ha absorbido todo el caldo pero sigue duro, añade un chorrito extra de líquido.
- No remuevas en exceso: Una vez que añadas el caldo y el Ajvar, remueve solo lo justo. Si lo bates demasiado, el arroz soltará mucho almidón y quedará pegajoso.
- El reposo es clave: Al apagar el fuego, deja que repose tapado unos 5 minutos. Esto permite que los sabores se asienten y la textura sea perfecta.
Cómo guardarlo y recalentarlo
Si te sobra, puedes guardarlo en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días.
Para recalentarlo sin que se seque, el truco es añadir unas gotas de agua o una cucharada de caldo antes de meterlo al microondas o ponerlo en la sartén. Tápalo mientras lo calientas para que el vapor devuelva la jugosidad al grano.

¿Qué es el Ajvar y dónde encontrarlo?
El Ajvar es una joya de la gastronomía balcánica. Es una pasta hecha a base de pimientos rojos asados y berenjenas, con un sabor ahumado y dulce irresistible.
Hoy en día es fácil verlo en la sección de comida internacional de grandes supermercados o en tiendas de productos de Europa del Este. Lo verás en dos versiones: Mild (suave) o Ljuti (picante).
Si no lo encuentras, puedes triturar un bote de pimientos del piquillo asados con media berenjena asada y una pizca de ajo. Si vas con prisa, mezcla pimientos rojos asados muy picaditos con un poco de pasta de tomate extra y una pizca de azúcar o sirope de agave para imitar ese dulzor característico.
¿Cuál es el origen del arroz Djuvec?
Aunque hoy en día es un plato imprescindible en toda la península balcánica, el arroz Djuvec (o Đuveč) tiene sus raíces más profundas en Serbia. Se considera una de las joyas de la gastronomía serbia, aunque su influencia se extiende por países vecinos como Croacia, Bosnia y Montenegro.
Fue en territorio serbio donde la receta se transformó e integró los productos locales más emblemáticos, como los pimientos rojos de la región y, por supuesto, el Ajvar, que es el alma de su cocina.

¿Qué significa exactamente “Djuvec”?
El nombre de este plato no describe los ingredientes, sino el recipiente. Proviene de la palabra turca “Güveç”, que hace referencia a una cazuela de barro tradicional donde se cocinaba originalmente. Con el tiempo, la palabra se adaptó en los Balcanes a Đuveč (que se pronuncia algo así como “dyu-vech”).
Originalmente, más que un simple arroz, el Đuveč era un estofado contundente de verduras y carne que se horneaba lentamente en estos recipientes de barro. Con los años, la versión de solo arroz y verduras se hizo tan popular como guarnición que acabó heredando el nombre del recipiente, convirtiéndose en el plato icónico que conocemos hoy.
¿Con qué acompañar el arroz Djuvec?

Este arroz es el compañero inseparable de los clásicos de los Balcanes, como los Cevapcici (salchichas de carne picada sin piel) o los Raznjici (brochetas de cerdo o cordero).
Si prefieres algo más ligero, combina de maravilla con cualquier carne o pescado a la parrilla. Para un contraste refrescante, sírvelo con una cucharada de yogur griego natural o una ensalada de tomate, pepino y queso tipo feta.





































