Cómo almacenar, limpiar y cocinar los espárragos

cómo conservar, limpiar y cocinar los espárragos

Con la primavera llega la época de oro de los esparrágosesta verdura deliciosa que nos da muchas posibilidades en la cocina, ya que con él podemos preparar primeros platos como el risotto de espárragos y gambas, usarlos como guarnición, o preparar un plato único y rico como los espárragos trigueros con jamón serrano

Ya, pero…¿conocéis todos los secretos de los espárragos? Hoy os enseñaremos cómo almacenar, limpiar y cocinar los espárragos para obtener el máximo de esta verdura de estación tan apreciada. ¿Me acompañáis?

Antes de comenzar con nuestros consejos de cocina, conozcamos mejor a la verdura de hoy:

Variedades de espárragos

Espárragos verdes o trigueros

Son los más comunes, y deben su color a la fotosíntesis, ya que el tallo recibe la luz de sol de manera directa, porque sobresale de la tierra. Pueden ser finos o gruesos, y estos últimos, de color verde oscuro brillante con la cabeza bien cerrada son la calidad más apreciada.

Espárragos blancos

Son menos comunes y muy apreciados por su sabor más delicado respecto a los verdes. Crecen bajo tierra o en invernaderos oscuros, y por ello mantienen un color más claro.

Espárragos morados

Son en realidad los espárragos blancos, que expuestos a la luz adquieren un color rosado. Por su contenido elevado de azúcar, se distinguen de los espárragos verdes por su sabor dulce y frutado.

Ahora que sabemos reconocer los diferentes tipos de espárragos que encontraremos en el mercado, conozcamos los secretos para conservar, limpiar y cocinar los espárragos:

Elegir y almacenar los espárragos

Cuando los compramos, los espárragos deben presentar un color brillante, estar duros al tacto y con las puntas bien cerradas y enteras. Los espárragos comienzan a ponerse amargos apenas cosechados, por lo que dentro de lo posible lo mejor es elegir los que se cultivan en vuestra zona o por lo menos en el país, y consumirlos rápidamente.

Para mantenerlos frescos hasta el momento del consumo, debemos ponerlos en la nevera, sumergidos en agua como si fueran un mazo de flores: con un cuchillo afilado cortamos la parte final más dura y los ponemos en un vaso alto o en un jarrón con agua fresca. Para que las puntas no se sequen, las cubrimos con una bolsa de plástico para que no estén en contacto con el aire, que las seca.

Limpiar los espárragos

Tanto en la limpieza como en la cocción hay que estar atentos con las puntas que son muy delicadas. Para limpiar los espárragos los sumergimos en agua fría o los ponemos en un colador bajo el agua corriente, prestando atención a no dañar las puntas. Luego los colocamos sobre un paño y los secamos. Apoyándolos sobre una tabla de cortar, cortamos la parte final blancuzca, la más dura, de cada tallo. En el caso de los espárragos más grandes podrían ser 2 o 3 cm. Si los esparrágos son muy grandes, puede ser necesario eliminar la parte externa más dura con un pelador de patatas, comenzando desde la base hasta la punta.

Cocinar los espárragos

Los espárragos son deliciosos al vapor, salteados en la sartén, asados o a la plancha. Si los espárragos no son muy finos, será necesario hervirlos primero en agua salada, de lo contrario quedarán demasiado duros. Las puntas sin embargo deben cocerse por mucho menos tiempo que los tallos (no más de dos minutos) o ser dejadas directamente fuera del agua.

Hay dos modos de hervir los espárragos:

  1. Si debéis usar los espárragos enteros: cortadlos de manera que queden todos de la misma altura y atadlos en un mazo con hilo para cocinar; elegid una olla alta y angosta y llenadla de agua hasta el borde, hacedla hervir y sumergid los espárragos teniendo cuidado de que las puntas no toquen el agua y se cocinen sólo por efecto del vapor.
  2. Si usaréis los espárragos cortados: separad las puntas y conservadlas; cortad el resto de los tallos en trozos de 2 o 3 cms. y hervidlos en abundante agua; agregad las puntas sólo en los dos últimos minutos de cocción.

El tiempo de cocción de los espárragos dependerá del espesor del tallo: podría variar de entre 5 y 15 minutos. Los espárragos están cocidos cuando se pueden pinchar con un tenedor: deben estar tiernos pero compactos. Si la receta lleva un tiempo adicional de cocción al horno o en la sartén, es recomendable retirarlos todavía algo duritos.
Al momento de colarlos, prestad atención a no dañar las puntas. Pasadlos rápidamente por agua fría para detener la cocción y que el color se mantenga brillante.

¿Qué os parecen estos consejos para almacenar, limpiar y cocinar los espárragos? ¿Os han sido de utilidad?

Fuente: allrecipes.it

Imagen: Derek Oyen en Flickr

2 comentarios sobre “Cómo almacenar, limpiar y cocinar los espárragos”

    1
  1. Excelente explicación, muy útil el consejo. Gracias.

  2. 2
  3. GUAOO ME VINO MUY BIEN PORQUE HOY LOS COMPRE PORQUE ME GUSTAN PERO NUNCA LOS HE ECHO POR ESO RECURRI AQUI
    GRACIAS ENTENDI MUY BIEN Y NI SABIA COMO SE LIMPIABAN

¡Animate! Deja tu comentario...

  1. (requerido)
  2. (email valido requerido)
  3. (requerido)