¿Conoces el arroz chaufa peruano? Es uno de esos platos que nacen del cruce de culturas y que, con el tiempo, acaban siendo totalmente propios. El chaufa forma parte de la cocina chifa, esa mezcla tan característica entre la gastronomía china y la peruana que llegó con la inmigración china a Perú a finales del siglo XIX.
Está a caballo entre el arroz frito chino y la despensa peruana, pero con diferencias claras: el uso de salsa de soja adaptada al gusto local, el jengibre como fondo de sabor, la cebolla china… No es una copia, es una evolución.
Por eso el arroz chaufa se ha convertido en un plato cotidiano, fácil de adaptar y muy agradecido en casa. Con pollo, huevo, verduras cortadas pequeñas y arroz frío del día anterior, se consigue un plato que a mi, personalmente, me encanta, porque se sale de lo corriente y es muy fácil de hacer.
Receta de arroz chaufa
Ingredientes
- 300 g de arroz de grano largo
- 600 ml de agua
- 400 g de pechuga de pollo (o contramuslo deshuesado, si lo prefieres más jugoso)
- 2 huevos
- 2 dientes de ajo (o 1 cucharada de ajo en pasta)
- 1 trozo pequeño de jengibre fresco (unos 3–4 cm)
- 3 cucharadas de salsa de soja oscura
- 1 cucharada de salsa de soja clara (opcional, para ajustar color)
- 1 cucharada de salsa de ostras
- 1 cucharadita rasa de azúcar
- Pimienta negra al gusto
- 1 pizca de comino (opcional)
- 1 pizca de cinco especias chinas
- 2 cebollas tiernas (parte blanca y verde separadas)
- ½ pimiento rojo, cortado en cubitos pequeños
- Aceite de girasol o de oliva suave
- Unas gotas de aceite de sésamo (opcional)
Cómo hacer arroz chaufa peruano
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Cocemos el arroz con el agua durante unos 15–18 minutos, sin pasarnos, para que quede suelto. No añadimos sal, ya que la salsa de soja aportará el punto salado. Una vez cocido, lo extendemos en una bandeja y lo dejamos enfriar por completo para que los granos se separen bien.
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Mientras el arroz se enfría, rallamos el jengibre y lo exprimimos con una gasa o colador para obtener su zumo. Reservamos.
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Cortamos el pollo en tiras y después en cubos de unos 2–3 cm. Lo aderezamos con el ajo, 1 cucharada de salsa de soja oscura, pimienta, comino (si usamos) y cinco especias chinas. Mezclamos bien y dejamos reposar entre 15 y 20 minutos.
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Picamos la parte blanca de la cebolla tierna en cubitos pequeños y la parte verde en rodajas finas. Cortamos también el pimiento rojo en cubitos pequeños y lo reservamos.
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Batimos los huevos y hacemos una tortilla fina en una sartén con un poco de aceite. La retiramos, dejamos que se enfríe y la cortamos en dados pequeños.
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Calentamos bien una sartén amplia o wok. Añadimos aceite y salteamos el pollo a fuego alto durante unos 4 minutos, hasta que esté bien dorado. Lo retiramos y reservamos junto con sus jugos.
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En la misma sartén añadimos un poco más de aceite y salteamos la parte blanca de la cebolla tierna durante menos de un minuto, sin que se queme. Incorporamos el ajo y el pimiento rojo y salteamos un minuto más.
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Añadimos el arroz frío y mezclamos con cuidado. Agregamos el resto de la salsa de soja, la salsa de ostras y el azúcar. Subimos el fuego y salteamos hasta que el arroz pierda el color blanco y quede bien impregnado, pero suelto.
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Incorporamos el pollo reservado con sus jugos, la tortilla de huevo en cubitos y el zumo de jengibre. Mezclamos bien para integrar todos los sabores.
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Apagamos el fuego y añadimos la parte verde de la cebolla tierna y unas gotas de aceite de sésamo, solo para aromatizar.
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Servimos el arroz chaufa de pollo recién hecho, bien caliente y con los granos sueltos.
Aquí puedes ver con detalle cómo hacer esta arroz chaufa peruano:
Consejos para un arroz chaufa perfecto
- El arroz tiene que estar frío y suelto. Es uno de los puntos más importantes. El arroz recién hecho se rompe y se apelmaza al saltearlo. Si no es del día anterior, extiéndelo en una bandeja y deja que se enfríe bien antes de usarlo.
- Corta todos los ingredientes pequeños y parecidos. El arroz chaufa se cocina rápido y todo se saltea junto. Dados pequeños de pollo, piña y verduras hacen que el plato quede equilibrado y se coma mejor.
- Fuego alto desde el principio. El arroz chaufa no se cuece, se saltea. Si el fuego es bajo, el arroz se humedece y pierde textura. Mejor una sartén bien caliente y trabajar rápido.
- No pongas demasiada salsa de soja de golpe. Empieza con poca cantidad y ajusta al final. La soja debe dar sabor y color, pero no dominar el plato ni dejarlo excesivamente salado.
- El aceite de sésamo, siempre al final. Es muy aromático y con una cucharada es suficiente. Si lo cocinas demasiado, pierde aroma y puede amargar un poco.
- La piña se añade al final para que no se deshaga. Solo necesita calentarse y mezclarse con el resto. Así aporta contraste sin perder textura ni dulzor.
- Ten todo preparado antes de empezar. Una vez arrancas, no hay tiempo para cortar o buscar ingredientes. Dejarlo todo listo hace que el resultado sea mucho mejor y evita errores.

Variantes del arroz chaufa
El arroz chaufa admite muchas variaciones, y eso es parte de su encanto. La base es siempre el arroz salteado con huevo y soja, pero a partir de ahí se puede adaptar fácilmente a lo que tengas en casa o a tus gustos.
Una de las variantes más habituales es el chaufa de pollo, que es la que hemos hecho aquí, pero también es muy común encontrarlo con gambas o marisco, sustituyendo el pollo por gambas peladas salteadas rápidamente para que no se pasen.
Otra opción muy popular es el chaufa de verduras, ideal si prefieres una versión sin carne. Basta con añadir más verduras, como zanahoria, judías verdes o brotes de soja, y reforzar un poco el sabor con la soja.
También existe el chaufa mixto, que combina pollo y gambas en el mismo salteado, o versiones más personales donde se añaden ingredientes como jengibre, ajo o incluso un toque de picante al final.

Si buscas otros arroces con pollo, no te puedes perder la ensalada de arroz con pollo, fresca y práctica para los meses de calor; la paella de pollo, un clásico muy nuestro que nunca falla cuando se cocina con calma; el arroz caldoso con pollo, más meloso y reconfortante; el arroz con pollo tradicional, sencillo y lleno de sabor; y el arroz con pollo y verduras, una opción equilibrada y fácil de adaptar a lo que tengas en la nevera.







































