Los Duelos y Quebrantos son una de las recetas más emblemáticas de la gastronomía manchega, famosa mundialmente por aparecer en las primeras líneas de El Quijote.
Se cree que el origen de este plato se remonta a la Edad Media, cuando los campesinos de Castilla-La Mancha aprovechaban todas las partes del cerdo para preparar sus comidas. De hecho, su curioso nombre tiene historia: las vísceras se conocían como «duelos» y se mezclaban con el tocino, los huevos y el pan, llamado «quebrantos», para dar lugar a un plato sabroso, nutritivo y lleno de tradición.
Hoy en día, esta receta se ha simplificado para adaptarse a todos los paladares, convirtiéndose en una opción estupenda para disfrutar de los sabores de nuestra cocina de siempre de forma rápida y fácil.
Receta de Duelos y Quebrantos
Ingredientes
- 5 huevos
- 2 chorizos
- 150 g de panceta
- 2 rebanadas de pan asentado (del día anterior)
- Sal
- Pimienta negra molida
- Aceite de oliva virgen extra
Cómo hacer Duelos y Quebrantos manchegos
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Cortamos las dos rebanadas de pan. Hacemos igual con los dos chorizos y la panceta, todo en trozos no muy grandes.
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En una sartén grande, calentamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añadimos primero la panceta troceada y los 2 chorizos. Dejamos que se cocinen durante unos minutos hasta que suelten su grasa y empiecen a dorarse.
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Incorporamos las dos rebanadas de pan a la sartén con la carne, removiendo bien para que el pan se empape de los jugos y se tueste ligeramente.
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Incorporamos los 5 huevos batidos con una pizca de sal y pimienta negra molida al gusto, a la sartén. Bajamos la temperatura y mezclamos suavemente para que el huevo cuaje poco a poco. El secreto para que queden perfectos es que resulten cremosos y no demasiado secos.
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Una vez que los huevos estén en su punto, apartamos del fuego y servimos calientes.
Cómo acompañar los Duelos y Quebrantos

Para disfrutar de estos Duelos y Quebrantos al máximo, lo ideal es servirlos recién hechos, cuando el huevo aún conserva toda su cremosidad. Es un plato contundente que funciona de maravilla como comida única si lo acompañamos de una buena ensalada fresca, aportando la energía necesaria para que los más pequeños disfruten del día.
Consejos para hacer unos Duelos y Quebrantos de diez
Si quieres preparar unos auténticos Duelos y Quebrantos sigue estos consejos:
- Variantes del sofrito: Aunque la receta clásica es sencilla, hay quien prefiere añadir una cebolleta picada finamente y sofreírla antes de incorporar los embutidos para darle un toque más dulce y suave al conjunto.
- Añadir otros embutidos: Si queréis un sabor más intenso, podéis añadir una pieza de morcilla troceada junto al chorizo y la panceta. En algunas zonas, incluso se incorporan sesos de cordero (previamente limpios y cocidos) para aportar una textura aún más cremosa al revuelto.
- Punto del huevo: Recordad cocinar los 5 huevos a fuego muy lento. El calor residual de la sartén terminará de cuajarlos, evitando que queden secos y asegurando que los niños disfruten de una textura melosa.
- El pan: Es fundamental que el pan sea del día anterior (“asentado”). Al cortarlo en dados y saltearlo con la grasa del chorizo, conseguiremos que el exterior esté crujiente mientras el interior absorbe todo el sabor.

Preguntas frecuentes sobre los Duelos y Quebrantos manchegos
¿Qué son los Duelos y Quebrantos manchegos?
Los duelos y quebrantos manchegos son un plato tradicional de Castilla-La Mancha, elaborado normalmente con huevos, chorizo y tocino o panceta. Es una receta sencilla de sartén que forma parte de la gastronomía popular manchega y que se hizo famosa por su mención en Don Quijote de la Mancha.
¿Cuál es el origen de los duelos y quebrantos?
El origen de los duelos y quebrantos se remonta, al menos, al siglo XVII, ya que aparecen citados en la primera parte de Don Quijote. No existe una explicación única sobre el significado del nombre, pero suele relacionarse con las costumbres alimentarias y religiosas de la época, especialmente con el consumo de productos de cerdo en determinados días.
¿Dónde se mencionan los duelos y quebrantos en Don Quijote?
Los duelos y quebrantos manchegos se mencionan en el primer capítulo de Don Quijote de la Mancha, cuando Cervantes describe la alimentación semanal del hidalgo. Concretamente, señala que los sábados comía “duelos y quebrantos”.
¿Qué ingredientes lleva la receta tradicional de duelos y quebrantos?
La receta tradicional de duelos y quebrantos suele llevar huevos, chorizo y tocino o panceta. En algunas versiones antiguas también se añaden sesos de cordero. Hoy en día es más habitual prepararlos sin casquería, pero ambas variantes están documentadas en la tradición manchega.
¿Por qué se comían duelos y quebrantos los sábados?
Según las interpretaciones más extendidas, los duelos y quebrantos los sábados podrían estar relacionados con las normas religiosas sobre el consumo de carne. El plato incluiría productos que, en ciertos contextos históricos, se asociaban al “quebranto” de restricciones alimentarias.
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