La alimentación y su papel en la leucemia infantil

Hace pocos días recibí la terrible noticia de que el hijo de dos años de una amiga tenía leucemia. Con un nudo en el estómago entré en Internet para informarme sobre la enfermedad, y me alivió algo saber que en la actualidad la leucemia infantil más común en los niños se cura en el 90% de los casos. Sin embargo me preocupó encontrar noticias que relacionaban la leucemia con el consumo de determinados alimentos, y sin querer alarmaros, sí quiero informaros sobre ello, porque es importante.

Según publican en Medline Plus, los niños que habitualmente comen carnes curadas, como panceta y “hot dogs” o salchichas industriales, tendrían más riesgo de desarrollar leucemia, mientras que las verduras y los productos de soja los protegerían del cáncer.

Un equipo de investigadores halló que entre 515 niños y adolescentes en Taiwán, con y sin leucemia aguda, los que consumían carnes rojas y de pescado curadas más de una vez por semana tenían un 74 por ciento más riesgo de desarrollar leucemia que aquellos que rara vez ingerían esos alimentos.

Por otro lado, los niños que a menudo comían verduras y productos de soja, como el tofu, tenían la mitad del riesgo de desarrollar leucemia que los chicos que evitan los vegetales y la soja.

Los resultados, publicados en la edición en internet de BMC Cancer, apuntan a una asociación entre esos alimentos y el riesgo de leucemia, pero no prueban una relación causa-efecto.

Uno de los autores del estudio, el doctor David C. Christiani, de la Escuela de Salud Pública de Harvard en Boston, explicó que se necesitan estudios de largo plazo sobre seres humanos y animales para conocer qué papel, si lo hubiera, tiene la alimentación sobre la aparición de la leucemia.

No obstante, Christiani dijo a Reuters Health que, según éste y otros estudios, el equipo recomienda que los niños no coman gran cantidad de carnes y pescados curados.

Durante el proceso de curación, la preservación y el sabor de los alimentos se logra con el agregado de sal, azúcar y sustancias químicas llamadas nitritos; a menudo, los alimentos también son ahumados. Los nitritos son precursores de compuestos llamados nitrosaminas, que pueden promover la aparición del cáncer.

En cambio, los vegetales y la soja contienen antioxidantes que neutralizarían esos compuestos.

El equipo de Christiani halló que de los niños que consumían habitualmente carnes y pescados curados, los que también comían verduras o productos de soja tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar leucemia.

Las carnes curadas analizadas incluyeron alimentos como la panceta, el jamón y los “hot dogs”, como así también productos de la cocina tradicional china, como pato salado seco, pescado salado y salchicha al estilo chino.

Dado que la mayoría de las carnes curadas contiene nitritos y nitrosaminas, Christiani indicó que los resultados serían extrapolables a otras culturas, aunque las carnes varíen en cada caso.

Aunque no se sabe con certeza el porqué de muchos tipos de cáncer, sí es cierto que aumenta cada día, probablemente por nuestros cambios de hábitos alimentarios. Es importante concienciarnos de la importancia de la alimentación en todas la edades y, sobre todo, en los niños.

Aprovecho desde aquí para enviar un abrazo grande y mucha fuerza a todas las madres y padres que lo están pasando mal ahora mismo por tener a algún hijo enfermo.

Fuente: Medline Plus

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