Las cenas suelen ser un problema en nuestro menú familiar, ya que si no hemos tenido tiempo o la previsión de prepararlas con antelación se nos amontonan con muchas otras tareas: bañar a los niños, preparar la ropa del cole para el día siguiente… eso sin contar con nuestro cansancio acumulado a lo largo de todo el día.

Estas bolitas de patata rellenas son una cena estupenda y muy rápida. Vamos a hacerlas con puré de patata en copos (aunque también podéis hacer vuestro puré de patata casero). Acompañadas de una ensalada o un poco de verdura, verás cómo disfrutan los niños comiéndose sus «bolas» de patatas. Otra opción es que las dejes preparadas con antelación, de esta forma cuando llegues a casa tan solo tendrás que freírlas.

Nosotros te damos la receta base de las bolas de patata pero luego las puedes rellenar a tu gusto: carne picada, queso, chorizo, pollo, o cualquier sobra que tengáis en el frigorífico… prueba diferentes opciones para ver qué relleno les gusta más, o, simplemente no las rellenes, porque así solas también están deliciosas.

Bolas de patata rellenas

Ingredientes:

  • 1 sobre de puré de patatas
  • 4 huevos
  • pan rallado
  • sal
  • aceite

Cómo hacer bolitas de patata

Sigue las instrucciones que te dan en la caja para preparar el puré de patatas. Una vez frío, pon el puré en un bol o ensaladera, bate dos huevos como para tortilla y añádelos al puré. Échale sal y pimienta.

Con esta pasta haz unas bolitas y dale forma con las manos. Bate los otros dos huevos y baña las bolitas, pasándolas luego por pan rallado.

Ha llegado el momento de freírlas, para ello asegúrate que el aceite ya está caliente (pero que no humee), para evitar que absorban demasiado aceite. Cuando las saquéis colocadlas en un papel absorbente de cocina para que absorban el aceite sobrante.

Servid calientes.

Cómo comer las bolitas de patata rellenas

Para comer estas bolas de patata os recomendamos preparar diferentes tipos de salsas: ketchup casero o una salsa de yogur. Por supuesto no puede faltar una buena ensalada para tener una cena de lo más apetecible.