Cómo hacer un bizcocho plano para un brazo de gitano

Brazo de gitano

¿Habéis pensado alguna vez en preparar un brazo de gitano y desistido porque no sabéis hacer un bizcocho plano? ¡Este post os trae la solución! Os explicaremos paso a paso cómo hacer un bizcocho plano perfecto para que os luzcáis preparando un brazo de gitano ¡delicioso!

El brazo de gitano es un postre perfecto para cualquier reunión familiar, e incluso para Navidad. ¡Es una tarta enrollada! ¿Lo mejor? Es fácil de cortar, puede rellenarse con lo que se os ocurra (desde mermeladas y Nocilla hasta crema pastelera ¡e incluso podéis preparar un brazo de gitano salado!) y es muy fácil de comer sin necesidad de cubiertos y sobre servilletas (¡evitaréis tener tantos platos para lavar!).

Preparar un brazo de gitano no es difícil, quizá lo más complicado sea hacer un bizcocho para enrollar, no porque sea excesivamente dificultosa su preparación sino porque su manipulación requiere de muchísimo cuidado para evitar que se rompa. Pero no os preocupéis, hoy os enseñaremos a preparar un bizcocho plano perfecto y os daremos algunos consejitos para que lo enrolléis sin miedo…

¿Lo vemos juntos?

Brazo de gitano: cómo hacer un bizcocho plano

Ingredientes

  • 4 huevos, a temperatura ambiente
  • 125 g. de harina, tamizada
  • 125. g. de azúcar
  • 2 cucharadas de margarina a temperatura ambiente
  • 1 pizca de sal
  • Opcional: ralladura de naranja o limón, cacao

Cómo hacer un bizcocho plano

Ponemos el horno a precalentar a 180º grados, con calor arriba y abajo. Es muy importante que el horno esté caliente al introducir el bizcocho.

Mezclamos los huevos junto con el azúcar, la margarina (a temperatura ambiente) y la pizca de sal (en este momento incorporamos también la ralladura de limón o naranja o el cacao en caso de querer saborizarlo) con batidora hasta que la preparación triplique su volumen. Veréis que la mezcla, después de unos 10 minutos de batido (dependiendo de la potencia de la batidora), alcanza el punto cinta, es decir que al levantar las varillas la mezcla cae formando un dibujo de cinta sobre la superficie.

Incorporamos lentamente la harina tamizada (y la ralladura de naranja o limón) y mezclamos con movimientos envolventes de espátula, para que no se nos baje la mezcla. Cuando veáis que la mezcla es homogénea y no tiene grumos, es momento de ponerla en la placa de horno.

Para evitar que se pegue el bizcocho, os recomiendo colocar una hoja de papel de hornear sobre la placa de horno (doblando los bordes para que cubra toda la placa y evitar que se derrame la mezcla). Un truco: enharinar y enmantecar la hoja de papel de hornear os ayudará a evitar que el bizcocho se pegue y se rompa. Una vez lista la placa, vertemos la preparación. Alisamos la superficie con la espátula y el bizcocho está listo para ir al horno. Cocemos el bizcocho durante unos 15 minutos a 180º con calor arriba y abajo y retiramos cuando esté cocido. Podéis comprobarlo pinchándolo con un palillo. Igualmente, veréis que la parte superior toma algo de color.

Mientras el bizcocho se cocina, preparad un paño de cocina limpio para envolverlo. Yo prefiero humedecerlo levemente pero también conozco personas que prefieren espolvorearlo con azúcar glas o Maizena para evitar que el bizcocho se pegue. Escoged la opción que os resulte más cómoda. Si optáis por humedecer el paño. hacedlo levemente, sin exceso de agua.

Cuando el bizcocho esté listo, colocamos el paño sobre el bizcocho y ayudándonos con el papel de hornear lo levantamos y lo giramos de manera tal que quede sobre el paño. Luego, retiramos el papel de hornear, también extremando las precauciones para que no se rompa. Es muy importante que este paso lo llevéis a cabo apenas el bizcocho haya salido del horno ya que al enfriarse se vuelve más frágil.

Finalmente, enrolláis el bizcocho con el paño de cocina. Dejad que sobre un poco de paño por los 4 lados del bizcocho y al enrollar, doblad la parte sobrante sobre el bizcocho para que quede en contacto con el paño y no bizcocho sobre bizcocho. Realizad el procedimiento con mucho cuidado. Una vez enrollado, lo dejamos enfriar y ¡listo! Ya podéis desenrollarlo y rellenar vuestro brazo de gitano con lo que más os guste, enrollándolo de nuevo después.

Ahora que ya sabéis cómo hacer un bizcocho plano, descubrid cómo decorar un brazo de gitano. ¡Sorprenderéis a todo el mundo!

Un comentario sobre “Cómo hacer un bizcocho plano para un brazo de gitano”

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  1. Muy comodas y buenas recetas los felicito por tan buenas recetas

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