¿Hay algo que apetezca más en un día de calor que una sandía bien fresquita? Esos días que aprieta el bochorno me podría alimentar casi exclusivamente de sandía, pero para no acabar saturado de la fruta veraniega por excelencia, intento buscarle combinaciones diferentes. Y esta es una de mis favoritas: mezclar el frescor de la sandía con el punto salado y cremoso del queso feta y el toque aromático de la menta.
Es una receta increíblemente sencilla y rápida, aunque hay que tener en cuenta un par de detalles para que quede perfecta y no se convierta en una sopa en cuanto la sirves. Te cuento cómo preparamos en casa esta ensalada de sandía para que sea el acompañamiento ideal en una barbacoa veraniega o incluso para una cena ligera perfecta.
Ensalada de sandía y queso feta
Ingredientes
- 1 kg de sandía
- 125 g de queso feta
- 50 g de pepino
- Unas hojas de menta fresca
Para la ensalada
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de zumo de limón o lima
Para el aliño
Cómo hacer ensalada de sandía y queso feta
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Cortamos la sandía y el pepino
FOTO: PEQUERECETAS Corta la sandía en cubos del mismo tamaño, retirando las semillas si es necesario. Corta el pepino en en rodajas finas para que se distribuya bien en la ensalada.
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Mezclamos con el aliño
FOTO: PEQUERECETAS En un cuenco pequeño, mezcla el aceite de oliva y el zumo de limón y apártalo. Coloca la sandía y el pepino en un bol o ensaladera grande.
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Añadimos el aliño, el queso feta y la menta
FOTO: PEQUERECETAS Justo en el momento de llevarla a la mesa, vierte el aliño por encima y mezcla con suavidad. Ahora es cuando debes añadir el queso feta, cortado en cubos o desmenuzado con las manos por encima y añadir las hojas de menta picadas o troceadas con los dedos. Mezcla una última vez, con mucha delicadeza para que el feta no se deshaga, y sirve inmediatamente.
Cómo conseguir que tu ensalada de sandía y feta sea un éxito
Esta es una receta muy sencilla, pero hay pequeños detalles que marcan la diferencia entre una ensalada perfecta y una que se queda “aguada”. Sigue estos puntos para que siempre te quede perfecta:
- El aliño, justo antes de servir: Si aliñas con mucha antelación, la sal y la acidez del zumo de limón harán que la sandía suelte toda su agua, convirtiendo tu ensalada en una sopa en el fondo del bol.
- La calidad del queso: Busca a ser posible un queso feta auténtico, de oveja o de mezcla. Los quesos que venden como “estilo feta” de vaca suelen ser más sosos y tienen una textura menos firme, por lo que no aguantan igual de bien el contraste con la fruta.
- El toque crujiente: Puedes añadir un puñado de pistachos picados o semillas de calabaza tostadas justo antes de llevarla a la mesa. El contraste con la suavidad de la sandía queda de maravilla.
Con qué acompañar la ensalada de sandía y feta
Esta ensalada funciona muy bien como guarnición de carnes a la parrilla, especialmente con pollo o pavo, o pescado, como por ejemplo una dorada a la brasa. Si prefieres que sea una cena más completa, puedes transformarla en un plato único añadiendo un poco de quinoa cocida o cuscús.
También admite muy bien otras proteínas como unos langostinos a la plancha o incluso pollo desmenuzado que te haya sobrado de otra comida. En definitiva, cualquier complemento que sea suave y no opaque el sabor de la sandía le irá perfecto.
Cómo variar tu ensalada de sandía y feta
Esta receta es muy flexible y admite cambios según lo que tengas en la nevera o simplemente lo que más te apetezca ese día. Puedes añadir unos tomates cherry cortados por la mitad y un poco de cebolla morada en láminas muy finas para acercarla al estilo de una ensalada griega tradicional. También hay quien añade aceitunas negras, que potencian aún más ese contraste dulce y salado, o incluso sustituye la menta por albahaca fresca para darle un aroma diferente sin perder la esencia mediterránea.
Si no tienes queso feta a mano o quieres probar cosas nuevas, tienes varias opciones. El queso de cabra tipo rulo, desmenuzado, también le va muy bien, mientras que el queso fresco aporta una textura mucho más suave y ligera, que puede resultar más agradable para los niños. La mozzarella también funciona, y nos permite hacer una especie de ensalada caprese con sandía.
Y si aún quieres añadirle más frutas, prueba a añadir fresas. La combinación de sandía y fresa funciona de maravilla y hace que el plato sea todavía más refrescante.
Otras recetas de ensalada que te pueden gustar
Si te ha gustado esta combinación de sandía y feta, tenemos muchas otras recetas de ensaladas para probar este verano. Si buscas algo más tradicional, una ensalada campera o una ensalada mixta nunca fallan en verano. También puedes optar por una ensalada de pasta si necesitas un plato algo más contundente, o probar con una ensalada de aguacate cuando quieras algo más suave.
Y si te apetece salirte un poco de lo habitual, la ensalada Waldorf es una apuesta segura, o puedes tirar por un clásico que a todos nos gusta: una buena ensalada César. Con ingredientes frescos y un poco de creatividad, las ensaladas nunca tienen por qué ser aburridas.







































