Gambas al ajillo, la receta más fácil

Cómo preparar gambas al ajillo

Las gambas al ajillo son una de las tapas más típicas de la gastronomía española, a la par de las patatas bravas. Y más ricas, porque a casi todo el mundo le gustan, bien hechas son una delicia. Como en todas las recetas tradicionales, cada maestrillo tiene su librillo; nosotros os traemos nuestra receta fácil de gambas al ajillo, 100% certificada por todo aquel que la ha probado.

Preparar unas ricas gambas al ajillo es algo muy fácil, tan sólo necesitamos una buena materia prima. Las gambas blancas de Huelva son sin duda las mejores, pero su precio no es para todos los bolsillos. Si no encontráis gambas, podemos utilizar gambones o langostinos, es cuestión de darnos una vuelta por el mercado y traernos de la pescadería lo que esté a mejor precio.

La cantidad de aceite de oliva virgen extra que añadamos a las gambas dependerá de las ganas que tengamos de mojar pan, porque comer gambas al ajillo es sinónimo de mojar pan en el aceite, aceite que tiene todo el sabor de las gambas, los ajos y las guindillas.

Los crustáceos como las gambas poseen pocas grasas saturadas y son ricos en ácidos grasos omega-3, que contribuyen a regular los niveles de colesterol. No os perdáis los consejos para preparar una receta de gambas al ajillo perfecta, con nuestros secretos ¡seguro que os luciréis!


Receta de gambas al ajillo

Receta de gambas al ajjillo

Ingredientes de las gambas al ajillo

  • 250 g de gambas frescas
  • 8 dientes de ajo
  • 2 guindillas (pimiento picante, chile)
  • Una pizca de sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer gambas al ajillo

Freímos los ajos y las guindillas

Pelamos las gambas y reservamos. Pelamos los ajos y cortamos en rodajas. En una sartén ponemos bastante aceite de oliva virgen extra, los ajos y las guindillas, dejamos que se cocinen a fuego medio. Es conveniente que el fuego esté suave ya que así daremos tiempo a que el aceite coja el sabor de las guindillas.

Gambas al ajillo receta fácil

Incorporamos las gambas

Justo cuando los ajos comiencen a dorarse incorporamos las gambas y apagamos el fuego. Con el calor residual las gambas estarán hechas, no debemos dejar que se cocinen en exceso ya que corremos el riesgo de que se queden algo secas. Servimos enseguida, lo tradicional es hacerlo sobre una cazuelita de barro.

¡Así de fácil!

Cómo hacer gambas al ajillo

Trucos de las gambas al ajillo perfectas

  • Para hacer estas gambas al ajillo no os aconsejamos utilizar gambas congeladas ya que sueltan mucha agua y la textura no queda bien.
  • Cuando compráis marisco fresco, prestad atención a la caparazón; tiene que ser brillante y resistente. Si están blandos o desprenden un ligero olor a amoníaco, quiere decir que no son frescos.
  • Podéis preparar de esta forma langostinos o gambones, lo que esté a mejor precio en el mercado. En este caso debéis dejarlos un minuto o dos en la sartén; dependerá del grosor, cuando veáis que cambian de color ya podéis sacarlos.
  • Hay quien pone las gambas peladas en la cazuela de barro, crudas, vierte sobre ellas el aceite muy caliente con los ajos y las guindillas fritos y sirve.
  • Si no os gusta tanto el picante, podéis poner una sola guindilla.

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Ana María

Ana María es madre de 2 niños. Sus recetas son deliciosa cocina casera que invita a comer ... y sus platos siempre son bien recibidos, porque con sus imágenes paso a paso, cualquiera puede atreverse a cocinar. Colabora en Pequerecetas y también puedes seguirla en su blog Cocinando entre Olivos.

2 comentarios sobre “Gambas al ajillo, la receta más fácil”

    1
  1. Están riquísimas y toque muy rico es echar, una vez apagado el fuego, media cucharadita de un buen pimentón!!

  2. 2
  3. Hola, soy de Argentina, me dirían que son las guindillas para ustedes? Gracias!!

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