Me encantan los crostini, que son esos trocitos de pan pincelados con aceite y horneados, y cubiertos de… ¡tantas cosas! Lo mejor de todo es que a los niños también les encantan estas especies de minipizzas y son ideales como receta de aprovechamiento, pues admiten todo tipo de ingredientes.
Los crostini son de origen italiano y se cree que surgieron en la Edad Media, cuando los campesinos tomaban la comida sobre rodajas de pan en lugar de usar platos.
Hoy os traemos cinco ideas distintas para hacer deliciosos crostini, pero siempre podéis hacer la que es mi receta favorita: crostini “conloque” (“con lo que haya en la nevera”). ¿Aún no sabes qué hacer de cenar? Pues seguro que tienes en casa de todo para hacer unos ricos crostini…
Tras las recetas de Navidad, toca aprovechar las sobras. Ya os hemos explicado cómo preparar por ejemplo un delicioso flan de turrón, y ahora le toca el turno a las uvas… ¿Os sobraron uvas de las que comprasteis para Nochevieja?… Pues ya veréis qué rica está esta tosta de uvas, leche condensada y almendras, ideal para una merienda por ejemplo…
Todos conocemos la importancia de las frutas y las verduras en la alimentación infantil, pero a veces conseguir que los niños coman una pieza de fruta de postre es toda una odisea para los padres.
¿Cómo podemos hacer la fruta más atractiva para los niños? Pues una opción es transformarla en una dulce tosta. ¡No habrá quien se resista!
Esta tosta es muy fácil de hacer y puede hacerse con cualquier otra fruta que os guste, como unas fresas cortadas en láminas o rodajitas de melocotón. ¿No os parecen unas minitartas? Solo que cargadas de fruta y con apenas unos minutos de elaboración. ¿Las hacemos?
No sé hasta qué zonas llega la tradición de estas albóndigas, pero no las he visto allá por donde he ido, ni conozco que sean tradición en muchas casas, pero sí lo son en la mía y en la de algunos de mis allegados. Nosotros las llamamos simplemente “albóndigas”, pero no se trata de las albóndigas de carne que todo el mundo conoce.
Para empezar, su ingrediente principal es el pan, no la carne, aunque también la llevan, y generalmente se trata de pollo, aunque a veces también se les pone jamón serrano. Se comen simplemente fritas, como segundo plato, o bien después de fritas se cuecen en caldo de pollo, y se sirven entonces como primer plato.
El resultado es un bocado delicioso, muy tierno y sabroso, además de sencillo y económico, y que encantará a los niños. ¿Os atrevéis con estas albóndigas de pan y pollo?
Hoy os vamos a explicar cómo hacer pan casero con los niños. Ya os hemos hablado de la importancia del pan en la dieta de los niños y la necesidad de incluir una ración de pan (40-60 gramos) en cada una de las comidas para aportar al menos todos los nutrientes necesarios para mantener una dieta equilibrada. Pues con esta receta va a resultar de lo más sencillo que los peques se coman su ración diaria de pan!
Ahora que se acercan las fiestas, es el momento ideal para dedicar un rato a nuestros hijos y a la cocina… les estaremos haciendo un regalo para toda la vida! Elegid vuestra masa de pan favorita, o esta que yo os propongo que es muy sencilla de trabajar, y poneos a hacer “plastilina” juntos para darle forma forma a estos panes caseros con forma de oso: Panositos! No importa que no queden perfectos, al ir presentados en una taza o ramequín, oculta la mayoría de las imperfecciones…
Aunque claro, como estos panes con forma de oso quedan tan monos, a ver quién es el primero que se atreve a darles un mordisco! Venga, venga, queremos fotos de vuestros panositos!!!
Una de las cosas que más me gustan de la cocina, es que contrariamente a lo que muchos piensan, todavía queda mucho por inventar y crear. Me encanta que nada más sacar un plato de la cocina se empiece a escuchar: oooooooooooh! y ahhhhhhhhhhhhhhhh! antes de haber incluso probado la receta. Porque también se come por los ojos! Y con este pan sorprenderás a grandes y pequeños!
Este pan que os traigo hoy es una idea estupenda para presentar esos platos que, aunque están muy ricos, no resultan visualmente atractivos. El hecho de presentarlos dentro de este pan decorado los convierte en un plato irresistible. Ese potaje de garbanzos, un puré de verduras, o esa coliflor que tanto te cuesta que coman, adquirirán un aspecto totalmente distinto presentándolas dentro de un pan como este.
En ocasiones hemos perdido esa costumbre tan sana de comer pan con las comidas, bombardeados a veces por cuestiones como que “el pan engorda”, cuando lo cierto es que los nutricionistas recomiendan en general un consumo diario de entre 220 y 250 gramos de pan repartidos en las diferentes comidas. Así que no tienes excusa. Te animas a preparar este pan decorado para presentar platos?