Pulpo a la gallega o pulpo “a feira”, receta tradicional

Receta de pulpo a la gallega

Pulpo a la gallega, una de las recetas buque insignia de la rica gastronomía gallega que se ha extendido por toda España. El pulpo “a feira” tradicionalmente se elabora cociendo el pulpo en olla de cobre una vez que se ha limpiado. Hay muchas formas de cocerlo y podéis encontrar en la red numerosos consejos para que quede tierno y en su punto, unos ciertos y otros no tanto. Nosotros os vamos a explicar cómo lo hacemos en casa. Si tenéis algún otro truco, no dudéis en explicárnoslo en los comentarios.

El pulpo a la gallega es muy fácil de preparar, tan sólo hay que cocer el pulpo siguiendo las indicaciones que os vamos a dar.

Quizás la mayor dificultad es encontrar un buen pulpo fresco pero lo podéis encontrar congelado como el que hemos comprado nosotros. Además ya viene limpio, sin vísceras. También podéis comprar el pulpo cocido, aunque el resultado no tendrá nada que ver.

¿Cómo se hace el auténtico pulpo a la gallega? Suele servirse el pulpo cocido cortado en trozos, con tijeras, sobre una base de patatas cocidas; espolvoreado con pimentón, mezcla de dulce y picante, sal gruesa y aceite de oliva virgen extra, en un plato de madera. Aunque claro, como toda receta tradicional, también en este caso cada maestrillo tiene su librillo. El pulpo a la gallega y la empanada no pueden faltar en ninguna feria o romería y estamos seguros que una vez que lo preparéis en casa, tampoco faltará en ninguna de vuestras celebraciones, tan rico como el que preparan las pulpeiras gallegas.

Receta de pulpo a la gallega o pulpo “a feira”

Ingredientes para 4 personas

  • 1 pulpo de unos 2 kg
  • 4 o 5 patatas
  • Sal gruesa
  • Pimentón
  • Aceite de oliva virgen extra

Cómo preparar pulpo a la gallega o pulpo “a feira”

Pulpo a la gallega paso a paso

Cómo limpiar el pulpo

Lo primero es limpiar el pulpo eliminando las vísceras; para ello le damos la vuelta a la cabeza y retiramos todo el interior, y con las tijeras cortamos la boca o pico. Después enjuagamos las patas, una a una, bajo el grifo de agua. Una vez limpio lo congelamos entre 48 y 72 horas. Con este truco lograremos que el pulpo no quede duro. Lo descongelamos y continuamos con el proceso.

Todos estos pasos podemos evitarlos si compramos el pulpo congelado.

Cómo cocer el pulpo

  1. Ponemos una olla grande con agua a hervir (sin agregar sal)
  2. Cuando comience a hervir, cogemos el pulpo por la cabeza e introducimos las patas unos segundos, sacamos y repetimos la operación tres o cuatro veces.  Hemos “asustado” al pulpo para que no se le desprenda la piel durante la cocción.
  3. Metemos el pulpo en el agua (debe estar totalmente sumergido) y tapamos.
  4. El tiempo de cocción dependerá del tamaño del animal, el nuestro que pesaba 1 kilo y medio, con 25 minutos estaba tierno, lo cual comprobamos con una brocheta o palillo. Dejamos otros 20 minutos, ya sin fuego.

Cocemos las patatas

  1. Ponemos a hervir agua en otra cazuela, esta vez con sal.
  2. Cuando hierva echamos las patatas con cáscara, previamente las lavamos muy bien con un cepillo. El tiempo de cocción depende del tamaño, hay que pincharlas con una brocheta para ver si están tiernas. Cuando estén hechas escurrimos y dejamos entibiar para poder pelar.
  3. Pelamos y cortamos en rodajas.

Emplatamos el pulpo a la gallega

Pulpo a la gallega cómo se prepara

  1. Colocamos las rodajas de patatas en un plato de madera
  2. Cortamos el pulpo con las tijeras por encima
  3. Espolvoreamos con pimentón, podéis ponerlo dulce, añadir un poco de picante, sal gruesa y un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra.

Se suele servir templado, en plato de madera y tomar con palillos, ¿os animáis a hacer en casa este Pulpo a la gallega? A continuación os dejamos los trucos para preparar esta receta de pulpo a la gallega y que sea un completo éxito:

Consejos para hacer un pulpo a la gallega perfecto

Pulpo a la gallega

  • La carne del pulpo es muy fibrosa por lo que puede quedar dura al cocerlo. Antes se golpeaba el pulpo numerosas veces contra una superficie, pero este proceso se ha sustituido por la congelación durante 48 horas,  así se rompen las fibras consiguiendo que la carne del pulpo se ablande.
  • Si compráis el pulpo congelado, tenéis que pasarlo a la nevera 24 horas antes. Es conveniente ponerlo en un cuenco grande porque suelta mucha agua mientras descongela. Antes de cocerlo hay que enjuagarlo bajo el chorro de agua fría.
  • Para que la piel no se desprenda se dice que hay que asustarlo tres veces, es decir, se meten las patas unos segundos en el agua hirviendo, se sacan y se vuelven a meter: notaréis como las patas se rizan, aunque parece que esto se consigue dejando el pulpo un rato más en el agua caliente.
  • Hay quien prefiere cocer las patatas en el agua del pulpo, para que coja gusto. También cojen un poco el color del pulpo, así que esto es a gusto
  • No se debe agregar sal al agua de cocción del pulpo, se sala una vez cocido.

TAMBIÉN OS PUEDE GUSTAR:

Merluza a la gallega, una receta fácil y tradicional

Ana María

Ana María es madre de 2 niños. Sus recetas son deliciosa cocina casera que invita a comer ... y sus platos siempre son bien recibidos, porque con sus imágenes paso a paso, cualquiera puede atreverse a cocinar. Colabora en Pequerecetas y también puedes seguirla en su blog Cocinando entre Olivos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.