Calabaza asada al horno, un 10 para nuestra salud

calabaza al horno

La calabaza asada es una receta que os recomendamos, porque es tan versátil que podéis utilizarla para innumerables recetas, tanto dulces como saladas, e incluso sola acompañando a algún plato como guarnición.

Preparar calabaza al horno no es complicado, tan solo tenéis que lidiar, eso sí, con una piel bastante dura en el caso de las calabazas de invierno que son las especies más conocidas, pero veréis que al asarla, ésta se desprende con facilidad.

La calabaza es una hortaliza con muchas propiedades para la salud, que además podemos disfrutar durante todo el año, dependiendo de las diferentes variedades que existen.

Gracias a su alto contenido en fibra y a ser muy diurética, está recomendada en dietas de adelgazamiento, ya que posee un 90% de agua y muy pocas calorías (100g no llega a las 40kcal). También calma el dolor de estómago, está indicada para diabéticos, su alto contenido en antioxidantes nos ayuda a mejorar nuestras defensas y además previene diferentes tipos de cáncer gracias a su contenido en betacarotenos.

Calabaza al horno o asada, paso a paso

Para hacer calabaza asada al horno lo primero que tenéis que decidir es para qué la vais a utilizar luego. Si la queréis como base de otras recetas tanto dulces como saladas no le pondremos sal ni aceite.

  1. Lavamos y secamos bien las calabazas, y las cortamos longitudinalmente o en grandes trozos.
  2. Las colocamos en la bandeja del horno con la piel hacia arriba, y horneamos a 180ºC durante 45-50 minutos calor arriba y abajo. Si vuestro horno tiene ventilador ponedlo y el calor solo abajo, colocando la rejilla en la parte media del horno.
  3. Una vez finalizada la cocción dejamos templar y ya a temperatura ambiente podemos sacar la pulpa con una cuchara, retirando primero las pipas si hubiese quedado alguna.
  4. Una vez saquemos toda la pulpa de calabaza la podemos aplastar con un tenedor si la vamos a utilizar en alguna receta en forma de puré de calabaza, o bien la podemos cortar en dados o bastoncitos si la vamos a utilizar en alguna receta salada o como guarnición.

calabaza asada

Recetas con calabaza al horno

Con la calabaza asada podéis hacer recetas saladas, como diferentes risottos o guisos, o dulces, como pasteles o tartas.

Calabaza al horno como guarnición

calabaza asada al horno

Imagen: Stonesoup

Esta receta es perfecta como guarnición para acompañar algún plato de carne por ejemplo:

Ingredientes:
1/2 calabaza butternut squash; 1-2 cucharaditas de comino o semillas de cilantro (o romero o cualquier otra especia de nuestro gusto); sal en escamas; aceite; 1-2 cucharaditas de guindilla picada (opcional)

Preparación: Precalentamos el horno a 200ºC. Cortamos la calabaza por la mitad longitudinalmente. Luego cortamos cada mitad en 6-8 cuñas. Colocamos las cuñas en una bandeja de horno. Rociamos generosamente con aceite y espolvoreamos las especias. Espolvoreamos generosamente con escamas de sal marina. Horneamos durante 30 – 45 minutos o hasta que los gajos de calabaza estén dorados en los bordes y tiernos en el centro.

Otras recetas dulces para usar la calabaza asada:

Tipos de calabazas más comunes

tipos de calabazas

Realmente hay cientos de variedades de calabaza, concretamente unas 850 especies, que varían en forma, tamaño y sabor, por lo que unas resultan más apropiadas que otras según el tipo de receta que queramos preparar.

Básicamente se dividen en dos tipos: calabaza de invierno y de verano. Las calabazas de verano son de piel fina que incluso se puede consumir, y son más perecederas que las calabazas de invierno, de piel gruesa y que pueden durar hasta varios meses.

Entre las más comunes a la hora de consumir, se encuentran estas:

Calabaza Cucúrbita máxima

Es de las más conocidas, son grandes, a veces llegan a conseguir tamaños muy considerables, redondeadas y naranjas. Dentro de la cucúrbita máxima existen diferentes variedades, como la Tom Fox o Atlantic Giant, de gran tamaño, y otras variedades, como la calabaza Potimarron  o  Hokkaido, de origen japonés, más pequeña y con forma de pera.

Esta calabaza se utiliza mucho para las cremas y puré de calabaza, pastel de calabaza, y también está deliciosa asada al horno, gracias a su piel fina y suave y la consistencia de su pulpa.

Calabaza Bonetera o calabaza Patisson

No es una especie muy conocida, aunque poco a poco empieza a tomar protagonismo. Es una calabaza de verano perecedera, que no se conserva tanto como la calabaza de invierno cuya piel es más dura. En este caso se consume con su piel, al igual que el calabacín. Es pequeña y tiene una forma plana y con bordes ondulados. Aunque también hay calabazas amarillas, naranjas, verdes y jaspeadas, lo habitual es que sean blancas.

Se usa también para hacer cremas y purés, aunque también admite salteados, rebozados o incluso añadirla a ensaladas.

Calabaza Espagueti

Es una calabaza  que cuando se cuece o se asa su pulpa se deshace en hebras que parecen espaguetis. Es una variedad que se puede tomar con queso y aliñada con plantas aromáticas.

Calabaza cacahuete o Butternut Squash

calabaza de invierno butternut squash

Es una calabaza de invierno, porque aunque la podemos encontrar durante todo el año, es entre octubre y noviembre cuando están en su mejor momento. Es una calabaza grande y alargada, en forma de pera, y de un intenso color naranja. Puede durar si no se abre durante varios meses.

Se puede preparar en un sinfín de recetas: cremas, horneada, frita… e incluso cruda en ensaladas.

Calabaza Cabello de Ángel o calabaza de cidra o confitera

Se utiliza para hacer el dulce para repostería de cabello de ángel, y aunque hay varias, la calabaza más común es la Cucurbita ficifolia. Puede recordar a una sandía, al ser redonda y de colores verde y amarillo. La pulpa es de color casi blanco, con pequeñas pipas o semillas negras.

Trucos para asar calabaza al horno

  • Cuando vayas a hacer calabaza asada al horno aprovecha para hacer una gran cantidad, que luego podrás utilizar en diferentes recetas.
  • Para pelarla con más facilidad conviene que la introduzcas en el horno unos minutos, que dependerán de la textura que necesites de la calabaza, si la quieres más cruda o asada. Ponla en el horno con la piel hacia arriba a 200ºC y pasados 10-20 minutos, según el peso de la calabaza, la piel estará más blanda y se podrá pelar más fácilmente.
  • Para asarla conviene que primero la cortes. Si tienes dudas te dejamos este vídeo de Jamie Oliver en el que te lo explica en apenas 1 minuto

Imagen principal: Jules Stonesoup

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