Hoy os traemos unas clásicas albóndigas en salsa, ideales para toda la familia, porque ¿a quién no le gustan las albóndigas?… Algo tienen esas bolitas de carne picada que, bien sean albóndigas con tomate o en salsa como os traemos hoy, ¡no suelen sobrar en el plato!.
Las albóndigas y la carne picada son una forma estupenda de que los pequeños coman carne, como son tan blanditas pueden comerlas hasta los más pequeñines y a los más mayorcitos les van a encantar, porque esta carne seguro que no se les hace bola.
Ya me contáis si en casa repiten estas albóndigas en salsa.
Hoy os proponemos una receta de las de siempre, el pollo al chilindrón, una de las recetas de pollo más tradicionales, al menos mi madre lo ha hecho de siempre y eso que no tiene orígenes aragoneses de donde es oriunda esta elaboración, aunque vascos y riojanos también se disputan su origen.
El pollo es una carne muy suave que suele gustar a todos en casa, si hay niños muy pequeños en casa podéis hacer esta receta de pollo al chilindrón tal cual pero con daditos de pechuga de pollo. Va acompañado de jamón serrano que le da un sabor muy especial y mucha verdura que consigue que pongamos en la mesa un plato muy sano y completo. Es muy fácil de preparar y podéis dejarlo listo el día anterior para que cuando lleguéis de trabajar sólo tengáis que calentar.
Preparad el pan porque la salsita de este pollo al chilindrón os la va a pedir a toda la familia.
El pollo a la cerveza es un clásico del recetario y si no habéis preparado nunca el pollo así seguro que cuando os animéis formará parte de vuestro menú semanal.
Algunos pensaréis que a un niño no se le puede dar pollo con cerveza, pero el alcohol desaparece con la cocción y queda un sabor muy suave. En esta ocasión utilizamos cerveza negra porque le da un aroma y un sabor especial, pero si tenéis cerveza rubia no pasa nada.
Estoy convencida que os vais a chupar los dedos toda la familia con esta receta, el pollo y las verduras con la salsa de cerveza están riquísimas. Si no queréis preparar el pollo entero podéis utilizar muslos o si no queréis huesos haced esta receta de pollo a la cerveza con dados de pechuga.
¡Ya nos contaréis!…
Esta receta de lentejas con este nombre tan sugerente, “lentejas de las mil y una noches“, tiene también un origen bastante singular, y es que la receta proviene de un convento de un pueblecito alemán donde al parecer las monjas preparan esta receta muy a menudo en los meses de invierno. Cómo llego allí y de donde procedía la receta es un misterio, pero por casualidades de la vida la receta para hacer lentejas de Las Mil y Una Noches (que es como las bautizamos nosotros), llegó a nuestras manos y desde que la probamos se ha convertido en una receta habitual en nuestra casa por su sencillez y el sabor tan espectacular que tiene.
Además, su bonito color la hace muy atractiva para esas ocasiones en que tenemos invitados y queremos impresionarles con una sopa original y deliciosa, pero no disponemos de mucho tiempo.
El nombre de las “mil y una noches” evoca al Oriente Medio y a los famosos cuentos de Sherezade, y es que es una receta de clara influencia árabe al utilizar un tipo de lenteja, las lentejas naranjas, que son típicas de la cocina de Oriente Medio (aunque también podéis utilizar lentejas amarillas, de origen asiático), así como especias como la curcuma y el curry que le dan un sabor y un color tan peculiar a esta sopa.
Lo particular de estas lentejas naranjas es que no tienen piel, lo que facilita su digestión, las hace ideales para los niños y necesitan menos tiempo que las lentejas normales para su cocción. Son de un tamaño similar al de las lentejas pardinas y una gran fuente de hierro y zinc. Aunque no tan habituales en nuestra gastronomía, se encuentran habitualmente en herbolarios y es cada vez más frecuente encontrarlas en los grandes supermercados, y si no las habéis probado os recomendamos hacer el pequeño esfuerzo de buscarlas, porque seguro que también añadiréis estas lentejas a vuestro menú semanal.
Las albóndigas se pueden preparar de muchas maneras, ya que podemos cocinarlas con diferentes salsas. Éstas que os proponemos hoy, son las clásicas albóndigas con tomate, aunque la salsa lleva también almendras, lo que las hace muy especiales, y seguro que os vais a chupar los dedos toda la familia.
Las albóndigas es una receta que triunfa normalmente entre los más pequeños, quizás porque son muy fáciles de comer, además podéis acompañarlas de un poco de arroz o algo de pasta, preparando por ejemplo los conocidos espaguetis con albóndigas, con lo que tendréis un plato único muy sano y nutritivo.
Las ventajas de estas albóndigas con tomate, es que podéis prepararlas el día anterior, y además podéis preparar más cantidad. En mi caso suelo preparar un kilo de carne porque así congelo la mitad, pero podéis hacer la mitad.