Los menús de Navidad tradicionales tienen algo que no pasa de moda. Da igual cuántas recetas de Navidad nuevas aparezcan cada año o cuántas modas vayan y vengan: cuando llega diciembre, muchos acabamos volviendo a los platos de siempre, los que hemos visto preparar en casa desde pequeños y los que saben a reunión familiar.
Porque la Navidad, al menos en España, se vive mucho alrededor de la mesa. Es ese momento en el que se cocina más despacio, se sacan recetas que no hacemos el resto del año y se comparte todo: la comida, las historias y hasta las sobras del día siguiente.
Por eso, en este artículo he preparado cuatro menús de Navidad tradicionales españoles, completos y bien equilibrados, pensados tanto para Nochebuena como para Navidad o incluso para Fin de Año. Menús realistas, con recetas conocidas, sin inventos raros y con ese punto festivo que hace que la comida sea parte central de la celebración.
- Menú de Navidad tradicional nº1: el gran clásico familiar
- Menú de Navidad tradicional nº 2: sabores del norte
- Menú de Navidad tradicional nº 3: cocina de abuelas y celebraciones largas
- Menú de Navidad tradicional nº 4: el toque más festivo y elegante
- Consejos para organizar menús de Navidad tradicionales sin agobios
Este es el menú que muchos identificarán como “el de toda la vida”. Platos muy presentes en muchas casas españolas y que funcionan siempre.
Entrantes

Empezamos con una sopa de galets o una sopa de fideos con caldo casero, dependiendo de la zona. Es un primer plato caliente que reconforta, abre el apetito y marca claramente que estamos en un día especial.
Como entrantes fríos, no pueden faltar unos langostinos cocidos bien preparados, con su punto justo de sal, y un jamón ibérico cortado fino, acompañado de algo de pan crujiente. Son productos sencillos, pero cuando la calidad es buena, no necesitan nada más.
Plato principal

El protagonista de este menú es el cordero asado al horno, ya sea pierna o paletilla. Es uno de los grandes platos de la Navidad española, sobre todo en Castilla y otras zonas del interior.
El cordero se cocina despacio, con ajo, un poco de vino blanco y romero o laurel, dejando que el horno haga su trabajo. Se suele acompañar de patatas panadera, que se empapan del jugo del asado y casi compiten en protagonismo con la carne.
Postres y dulces

Para terminar, el postre suele ser sencillo: flan de turrón, mousse o incluso arroz con leche. Y, por supuesto, la bandeja de turrones, polvorones y mazapanes, que se queda en la mesa toda la sobremesa.

Este segundo menú se inspira claramente en el norte de España, con productos del mar y recetas muy ligadas a celebraciones especiales.
Entrantes
Aquí empezamos fuerte con una crema de marisco, hecha con gambas, cabezas, algo de pescado y un buen sofrito. Es un plato muy habitual en Navidad porque se puede dejar preparado con antelación y se sirve caliente, lo que siempre se agradece.
Como entrante frío, encajan muy bien unos canapés clásicos: de salmón ahumado, de aguacate o de queso brie. Nada complicado, pero bien presentados.
Plato principal
El plato estrella es el besugo al horno, uno de los pescados más navideños que existen. Se prepara con patatas, cebolla, ajo y un refrito final con vinagre o vino blanco.
Es un plato elegante, pero bastante sencillo de hacer, y que queda especialmente bien para cenas de Nochebuena o comidas de Navidad algo más formales.
Postres y dulces
De postre, una tarta de Santiago encajan perfectamente con este menú. Y, como no, los dulces navideños clásicos, acompañados de un café o una copa de licor.
Este menú es una muy buena opción cuando se busca algo tradicional pero más ligero que los asados de carne.
Este menú tiene mucho de cocina de antes, de recetas que se preparaban cuando había tiempo y ganas de reunir a mucha gente.
Entrantes

Comenzamos con una sopa de pescado o de marisco, muy típica en muchas casas españolas para la cena de Nochebuena. Un buen caldo, pescado blanco, algo de marisco y poco más. Es sencilla, pero muy sabrosa.
A continuación, se pueden servir croquetas caseras, normalmente de jamón o de pollo. Son un clásico que rara vez falla y que gusta a todos, desde los más pequeños hasta los mayores.
Plato principal
El plato fuerte es el pollo relleno, una receta muy navideña que en muchas familias se prepara solo una vez al año. Relleno de carne, frutos secos, ciruelas o incluso manzana, según la tradición de cada casa.
Se suele acompañar de una salsa hecha con el propio jugo del asado y algo de puré de patatas o manzana, que combina muy bien con el relleno.
Postres y dulces

Aquí encaja un bizcocho de Navidad casero, una tarta de turrón o cualquier postre sencillo que recuerde a los de siempre. Después llegan los turrones, los mantecados y la sobremesa larga, con café y charla.
Es un menú muy completo y perfecto para comidas familiares numerosas
Este último menú mantiene la esencia tradicional, pero con platos que suelen reservarse para días muy señalados.
Entrantes

Se puede empezar con una sopa de Navidad, servida bien caliente, ideal para abrir el apetito sin llenar demasiado.
Como entrantes, funcionan muy bien unas vieiras gratinadas o unas almejas a la marinera, recetas clásicas de celebración que no pasan de moda y que se asocian directamente con la Navidad.
Plato principal
El protagonista es el solomillo de ternera al horno, acompañado por ejemplo con una salsa de setas. Es un plato elegante, relativamente rápido de preparar y que suele gustar a todo el mundo.
Se acompaña de un timbal de verduras, patatas asadas o incluso unas coles de Bruselas, para dar un punto más festivo al plato.
Postres y dulces

Para cerrar, una tarta San Marcos, un tronco de Navidad o incluso un brazo de gitano, muy presentes en celebraciones tradicionales. Después, como siempre, los dulces navideños y la sobremesa tranquila.
Este menú es ideal para una cena más formal o para sorprender sin salir de la tradición
Antes de terminar, merece la pena tener en cuenta algunos consejos prácticos:
- Planificar con antelación qué platos se pueden dejar hechos el día anterior ayuda mucho a disfrutar más de la celebración.
- No hace falta poner demasiados platos: mejor pocos y bien hechos que una mesa interminable.
- Ajustar el menú al número de comensales evita desperdicios y facilita la organización.
- Apostar por recetas conocidas da seguridad, sobre todo cuando cocinamos para mucha gente.
Al final, lo importante no es impresionar, sino que todos se sientan cómodos y disfruten.
Elegir bien los menús de Navidad tradicionales es una forma de mantener vivas las costumbres y de seguir celebrando las fiestas alrededor de la mesa, como se ha hecho siempre. Da igual si el protagonista es un asado, un pescado al horno o una sopa caliente: lo que realmente cuenta es compartir el momento y crear recuerdos que se repiten año tras año.

































































1 comentario
He encontrado un par de recetas interesantes para ests navidad, pero no podré leer la a causa de banda de publicidad de un traíler de Netflix que teneís colocada a la izquierda de la página y que no puedo eliminar. Es una pena