Cuando empieza a llegar el buen tiempo, empieza la temporada del gazpacho, en mi casa se prepara todas las semanas y siempre es un plato delicioso y nutritivo, pero si queréis variar la receta tradicional y darle un toque novedoso, el gazpacho de fresas que os presentamos hoy es una estupenda alternativa ya que las fresas le dan un toque algo dulce que os sorprenderá.
Limpiamos bien los tomates y las fresas, les quitamos los tallos y los cortamos en trozos. Cortamos la cebolla, el pepino, el pimiento y el ajo también en trozos pequeños. Lo añadimos todo a la batidora, junto con 50ml de aceite de oliva y una cucharada de vinagre de manzana o de vino y trituramos bien. Probamos y añadimos sal y pimienta al gusto, y dependiendo de cómo nos guste le podemos añadir un poco de agua para hacerlo más líquido.
Finalmente lo podemos decorar con pepino picado finamente y un chorrito de aceite de oliva.
Hoy os proponemos preparar calabacines rellenos de verduras. Vamos a utilizar una variedad de calabacines que me encanta para rellenar, se trata de los calabacines luna, ¿a qué tienen un nombre precioso?.
Estos calabacines son redondos y más pequeños, lo que los hace más atractivos, así que espero que los peques se animen a probarlos. El relleno, sólo verduras y champiñones, muy ligero, suave y sabroso.
La mayoría de los peques huyen de las verduras, pero como ya os hemos dicho en alguna ocasión, en estos casos os aconsejo utilizar “la regla de las 10 veces”… Un niño tiene que probar hasta 10 veces un alimento para empezar a apreciar su sabor. Esto quiere decir que no os debéis rendir a la primera. Intentar que al menos lo pruebe (sin forzarlo nunca), una o dos cucharadas, y volver a intentarlo otro día, quizás preparado de otra manera… Es posible que nunca sea su comida favorita, pero al final se acostumbrará a su sabor y de mejor o peor gana se lo irá comiendo.
Animaros a preparar estos calabacines rellenos de verduras porque van a gustar a toda la familia, además podéis hacerlos el día anterior, los dejáis en el frigorífico y a la hora de comer los metéis en el horno. Incluso podéis dejarlos ya horneados, luego sólo calentarlos un poco en el microondas.
Poco a poco vamos dejando de lado el invierno y nuevas verduras emergen en el mercado.
A veces el ritmo del día a día nos lleva a elaborar siempre las mismas verduras en forma de crema o cocidas y los peques se aburren de comer siempre lo mismo.
Para evitar la monotonía y el aburrimiento podemos presentar verduras menos habituales y/o con nuevas formas de elaboración, como estos espárragos trigueros envueltos en jamón serrano, ingredientes frescos de la huerta y el auténtico sabor serrano se dan la mano en un único bocado que hará las delicias de todos.
Hoy vamos a preparar unas albóndigas de pescado, concretamente albóndigas de salmón y espinacas, pero no serán unas albóndigas cualquiera, sino unas muy especiales para los niños. Como veníamos diciendo, en recetas anteriores, es importante incorporar en los niños las verduras y el pescado desde que pueden comenzar a consumirlo, con el objetivo de que no se convierta en una pelea constante en el momento de las comidas.
Para esta tarea, es decisiva una buena y agradable presentación de estos alimentos, para favorecer una dieta los más variada posible y que los peques no generen manías a determinados alimentos.
Hoy de una manera muy simple y con gran facilidad podéis hacer que estás albóndigas de salmón y espinacas que serán recibidas con una gran ovación.
La combinación de los ácidos grasos omega 3 del salmón junto con las junto con la fibra y vitaminas de las espinacas y verduras que acompañan el plato, hacen que sea muy completo. Pudiendo potenciar más sus propiedades finalizando con un postre cítrico de naranja o mandarina natural o un zumo de las mismas.
La consistencia del plato es muy suave y de sabor agradable, seguro que os encantará a todos.
Debo ser rara pero os confieso que no me gusta San Valentín, ni todo lo que conlleva el Día de los enamorados, pero reconozco que el amor está en el aire y me he contagiado, tanto, que he llenado de corazones esta deliciosa Quiche de verduras y pollo, ¿a qué está preciosa?.
Esta quiche de verduras, no sólo es bonita si no que está muy rica y es muy sencilla de preparar. Podemos acompañarla de una sencilla ensalada de lechuga y tendremos una cena perfecta. En esta ocasión, he acompañado el pollo de calabacín y champiñones, pero podéis añadir la verdura que más os guste, por ejemplo calabaza o berenjenas.
Podemos prepara esta quiche de verduras y pollo en cualquier momento del año porque los corazones nunca pasan de moda, pero podéis poner estrellas o el motivo que más os guste.
Poneros manos a la obra o mejor dicho, a la masa, porque preparar esta quiche de verduras es una estupenda forma de decirles a los nuestros que los queremos.